lunes, 13 de julio de 2015

Arroz rojo II

Increíble pero cierto, con una mamá cocinera y resulta que nunca aprendí a hacer arroz rojo hasta que vi el video de Marisolpink. Pues bueno y casi a manera de anécdota aun cuando compartiré la receta, en una de las publicaciones de Laurel y su cocina en mi cuenta de Facebook, mi primo Alfonso que vive en Sinaloa, además de recordar con cariño a mi mamá comentó que gracias a la receta de "mi tía Yeyé" sabía hacer arroz rojo. Gran sorpresa.
Le pedí la receta y aquí está. Me quedó de lujo y, si me apuran, me gustó más que de la otra forma, además de que como que voy ganando seguridad así que lo cociné a mi manera; combiné los factores y me dio resultado. Con otra buena noticia: cuando me salió el arroz, por fin, preparé sólo una taza, pero cuando quise hacer dos, se me volvió a batir y a cocer disparejo. Creo que la calidad del arroz tiene que ver, aparte de otros factores, el caso es que ya me salen dos tazas sin que se bata y cocido parejo, estoy muy contenta.
Pensaba no volver a publicar receta de arroz rojo pero como he platicado tanto de la receta de mi mamá, algunas personas me la solicitaron así que con gusto:

Arroz rojo. Fotografía: Laura Castro Golarte.

De La Cocina de Yeyé

Ingredientes

1 taza de arroz
2 tazas de agua
Aceite de maíz, el necesario
1 puré de tomate
3 dientes de ajo
½ cebolla
3 chiles serranos
1 cubito de consomé de pollo en polvo o una cucharadita
Sal al gusto
1 lata mediana de granitos de elote (opcional)

Preparación
Se vierte un poco de aceite en la cazuela y cuando está caliente se fríen los ajos, los chiles y la media cebolla un poco. Luego se incorpora el arroz, sin lavar, se fríe hasta que dore; luego se agrega el puré de tomate a que fría poco; se añaden dos tazas de agua, el cubito o la cucharadita de consomé y la sal. Ya que empieza a hervir se añaden los granitos de elote, se baja el fuego y se deja en la lumbre hasta que se consuma el caldo.

De Laurel y su cocina

Ingredientes

1 taza de arroz
2 tazas de agua
1 caballito de tequila de agua
3 cucharadas de aceite de maíz o cártamo
1 jitomate grande
2 dientes de ajo
1/4 de cebolla
2 chiles serranos
1 rama de cilantro
Sal al gusto
1 pizca de consomé de pollo en polvo

Preparación
Primero, el jitomate se corta en cuartos y se echa en el vaso de la licuadora; se licua en la máxima potencia y ahí se deja.
Se vierte el aceite en la cazuela y cuando esté caliente se fríen los ajos, los chiles y la media cebolla troceada toscamente. Se retiran los pedazos de cebolla y los ajos y se licuan junto con el jitomate.
El arroz, sin lavar, se fríe hasta dorarlo en la misma cazuela en donde quedaron  los chiles serranos toreados. Cuando esté dorado parejo se le vierte el puré natural de tomate, sin colar; en cuanto cambie de color y se reseque se vierte el agua; luego se añade la sal (más o menos una cucharadita y un puntito más), la pizca de consomé en polvo y la rama de cilantro.
En cuanto suelte el hervor se mezcla con una cuchara y se prueba para rectificar de sal. Si hace falta se agrega la necesaria. Se vierte el agua medida en el caballito de tequila, se baja el fuego al máximo, se tapa y al cabo de 20 o 25 minutos, cuando se haya consumido el líquido, se apaga el fuego, se retira la cazuela de la estufa y se deja reposar el arroz unos cinco minutos antes de servirlo.

Quedó perfecto. Fotografía: Laura Castro Golarte.

He aquí el resultado, creo que nunca me había quedado tan bien. Ahora sí que puedo decir que esta es mi receta. Hay diferencias con respecto a la receta que publiqué el pasado 4 de junio (Arroz rojo I), y con respecto a la de La Cocina de Yeyé, también sobre todo  porque prefería usar el jitomate natural. Lo más alentador y emocionante es que, con cambios y todo ¡me salió!

Para hacer dos tazas basta con duplicar la cantidad de arroz, obviamente; y la de agua. El caballito de tequila de agua sigue siendo uno; si acaso se agrega un jitomate guajillo o saladet y la cebolla es media en lugar de un cuarto. La cantidad de aceite no se duplica, sólo se agrega una cucharada más y ya.

Bueno, pues comimos arroz rojo con vaca frita de la cocina cubana y kolchas de la cocina hindú; la siguiente entrada será la vaca frita ¡hasta la próxima y buen provecho!

jueves, 9 de julio de 2015

Baozí

Por lo general los adultos sin niños pequeños no ven películas infantiles, aun así preguntaré: ¿alguien vio “Kung Fu Panda”? La uno, sí, creo que ya van en la tercera. Pues si acaso no, al final el panda gigante, que resultó ser el “guerrero dragón”, es entrenado por su maestro (el doblaje en México estuvo a cargo de Pedro Armendáriz Jr. para mayores señas) para soportar el hambre, medir la fortaleza, disciplinarlo. Ya no me acuerdo muy bien de la cinta pero sí de los bollitos por los que se pelea Po con Shifu…  Se me antojaron ¡muchísimo! Y a mi hijo también, así que me propuse aprender a cocinarlos así fuera la cosa más difícil del mundo.

No es la primera vez que algún platillo que sale en películas me es solicitado con insistencia, sucedió también con “Ratatouille” y claro que lo prepararé próximamente para subirlo al blog, lo he cocinado varias veces y no es comida “corriente” como dice la protagonista del film; también quiero hacer el bocadillo cubano de la película “El Chef” y cómo me gustaría preparar el menú de “El festín de Babette”… quizá algún día.

La receta de hoy son esos bollitos de Po, se llaman baozí o steamed pork buns. Los busqué en internet preguntando cómo se llamaba la comida que aparecía al final de la película y no crean que salió a la primera, pero lo conseguí. Luego me tardé porque no tenía la vaporera de bambú, pero ya, para hacerlos con todas las de la ley.

De varios videos y recetas que consulté esta que les comparto fue la que más me gustó y adjuntaré la liga al video correspondiente, está en inglés pero está muy fácil de entender, según yo. Sí valdría la pena que lo vieran sobre todo para saber cómo hacer los molotitos o bollitos, tiene su chiste; haré la descripción sin embargo, ver cómo se hace, puede facilitar la tarea…

Es laboriosa, se lleva aproximadamente dos horas y media toda la preparación hasta que estén listos, pero vale la pena… Va.

Baozí o bollitos de "Kung Fu Panda". Fotografía: Laura Castro Golarte.

La salsa es deliciosa. Fotografía: Laura Castro Golarte.
Ingredientes

De la masa
3 tazas de harina
1 taza de agua tibia
½ cucharadita de sal
1 cucharadita de azúcar
2 cucharaditas de levadura
2 cucharadas de aceite vegetal

Del relleno
400 gramos de carne molida de pierna de cerdo
2 dientes de ajo
1 cucharadita de salsa de soya
1 cucharadita de aceite de ajonjolí
1 taza de cebolla finamente picada
1 ½ tazas de calabacitas finamente picadas
½ taza de zanahoria finamente picada
1 taza de cebollitas de Cambray finamente picadas
2 tazas de champiñones finamente picados
Sal y pimienta al gusto

De la salsa
2/3 de taza de salsa de soya
4 cucharadas de vinagre de manzana
1 cucharada copeteada de ajonjolí tostado
2 chiles serranos
1 chile cuaresmeño (jalapeño crudo)
½ cebolla cortada en cuadros grandes


Preparación
En un tazón grande (puede ser el de la batidora) se mezclan el agua tibia, la sal, el azúcar, las dos cucharadas de aceite y la levadura hasta que ésta se disuelva completamente. Las espátulas facilitan esta tarea.
Se mezclan agua tibia, aceite, sal, azúcar y levadura. Fotografías: Laura Castro Golarte.
Luego se agregan las tres tazas de harina y se empieza a amasar, si es a mano, más o menos unos diez minutos en una superficie ligeramente enharinada; si es en la batidora con el brazo o aspa amasadora, el tiempo se acorta a la mitad.


Se debe disolver la levadura.

Tres tazas de harina.












Esta es el aspa amasadora.
Cuando esté todo integrado se forma una bolita con la masa y se coloca en el mismo tazón cubierto con una capa apenas de aceite. La masa también se unta con aceite y luego se cubre con papel film  o film estirable. Se deja reposar en un lugar tibio hasta que doble su tamaño.

La masa se unta con aceite y se cubre con "papel" film.
Se deja reposar hasta que doble su tamaño.











Mientras, se cortan todas las verduras finamente y se colocan en un tazón grande, se agrega sal y se dejan reposar unos 15 minutos para que se deshidraten un poco.
Las calabacitas primero se cortan
en diagonal.












Luego en julianas.












Finalmente, en cubitos.













Y así todas las demás verduras.
Se mezclan todas las verduras en un tazón, se agrega sal, se revuelve y se dejan reposando tapadas unos 15 minutos para que se deshidraten un poco.
La carne se coloca en un tazón y se mezcla, con ayuda de las manos (es mucho más rápido), con los ajos machacados, la salsa de soya, el aceite de ajonjolí y pimienta. Se reserva.

A la carne se le agregan el ajo machacado, el aceite de ajonjolí, la salsa de soya y la pimienta y se mezcla con las manos, luego se reserva.

Se saca la masa del tazón, se amasa sobre una superficie enharinada, se vuelve a formar la bolita y se deja reposar para que doble otra vez su tamaño.

Las verduras se escurren muy bien (sueltan algo de líquido) y se sofríen en un sartén grande con poco aceite, se añade pimienta y un chorrito de aceite de ajonjolí. Ya que luzcan transparentes se retiran y en el mismo sartén se cocina la carne molida, se agrega poco aceite y un poco del jugo que siguen soltando las verduras.

Se mezclan en un tazón las verduras y la carne de cerdo y está listo el relleno.

Primero se sofríen las verduras, se retiran; y en el mismo sartén se sofríe la carne con un poco de aceite y jugo del que sueltan las verduras. En un tazón se mezclan los dos sofritos y se deja por un lado mientras se trabaja la masa y se prepara la salsa.
La masa se vuelve a poner en la superficie enharinada, se amasa un poco, se divide en dos y luego cada parte en 16 bolitas que se extienden con un rodillo. Deben quedar discos de entre 8 y 10 centímetros de diámetro y el centro debe quedar un poco más grueso para que aguante el relleno.
Se saca la masa de su segundo reposo, se forman 16 bolitas, se cubren para que no se endurezca la masa y se van sacando de una por una conforme se van extendiendo. Cuando se forman los baozí se colocan en capacillos untados con aceite.
Se rellenan con dos cucharadas de la mezcla de carne con verduras y se cierran plisando el borde. En la palma de la mano (izquierda) se sostiene la masa extendida con el relleno y con la otra mano se van haciendo los pliegues hasta cerrar con una especie de “costura”. Se van colocando en capacillos untados con aceite y luego se acomodan en la vaporera. Una vez que estén los 16 acomodados se prende el fuego y se cuentan 20 minutos para que estén listos.
Aquí están crudos todavía.Caben ocho en cada "piso" de la vaporera.
Mientras se cuecen al vapor, se prepara la salsa. Los chiles se rebanan y la cebolla se corta en trozos grandes y se mezclan con todo lo demás en un recipiente que cierre herméticamente.
Ingredientes y elaboración de la salsa.
La salsa quedó deliciosa.


Notas:
Para amasar con batidora sí es necesario disponer del aspa amasadora, si no, no funcionará. En ese caso es mucho mejor usar las manos y tardarnos un poquito más.

En varios videos que he visto para hacer pan, se recomienda que no se revuelva la sal con la levadura que porque “la mata”. Pues en esta receta se mezcla todo y la levadura no “murió”.

Esta es la segunda vez que los preparo y mi esposo me dijo que intentara freírlos (muy pecaminosa propuesta), así hice la mitad y nos gustaron mucho, ahora sí que queda a su gusto; ambas técnicas están garantizadas; la receta original implica cocimiento al vapor; ahora, si decide freírlos, se pueden poner directo en el aceite caliente o después del cocimiento al vapor, quedan mejor formaditos y muy esponjosos por dentro. Fue un buen experimento, salió bien.
Cocidos al vapor.
Fritos.

Creo que es todo así que ¡buen provecho y hasta la próxima!

Enlace al video de Maangchi: Steamed pork buns. 

Texto y fotografías: Laura Castro Golarte.

lunes, 6 de julio de 2015

Lonches bañados y calientes al estilo tapatío

Primero hay que dejar muy claro que unos son los lonches bañados y otras las tortas ahogadas. Sí, las ahogadas también se bañan, pero las salsas, el pan, el relleno y la guarnición son totalmente diferentes.
Hoy la receta es la de los lonches bañados que un restaurante ubicado en la Av. López Mateos (en Guadalajara, Jalisco, México) hizo famosos hace más de 40 años, en la colonia Chapalita; recuerdo que luego abrieron una sucursal en Plaza del Sol (el primer centro comercial de América Latina) y mucho tiempo después, con el crecimiento y la modernidad, se convirtió en franquicia pero, la verdad, ya no me saben igual.
No sé si se trata de la receta original pero yo creo que sí, que esta es, primero, porque me la dio mi querida cuñada Titi, quien era una cocinera extraordinaria y, además, porque el sabor me transporta a mi infancia desde el primer bocado. 
Como se sabe, Guadalajara es la tierra del birote, la capital, para mayores señas y si bien estoy con la idea de hacerlo todo yo, casi todo, ni el birote ni el bolillo están en mis planes porque los expertos los hacen muy bien y vivo en esta hermosa y maravillosa ciudad.

Lonche bañado al estilo tapatío. Fotografía: Laura Castro Golarte.
Ingredientes

Para los lonches
12 bolillos
1 kilo de pierna de cerdo
Chiles jalapeños en vinagre, al gusto
Jitomate cortado en rebanadas, al gusto
Aguacate, al gusto

Para la salsa
1.5 kilos de jitomate saladet (guajillo)
350 gramos de puré de tomate
1 chile chipotle de lata con poca salsa
1 cucharada rasa de consomé de pollo
Sal

Para la mayonesa
1 limón, el jugo
1 cucharada de mostaza
1 huevo
1/2 cucharadita de sal
1 taza de aceite (de cártamo o maíz)

La pierna de cerdo (puede ser espaldilla) se pone a cocer con laurel, pimientas, sal, ajo y un trozo de cebolla; de preferencia en olla de presión para que esté más rápido, en media hora o 45 minutos estará lista, después de que el pivote empiece a "bailar". Abajo, los jitomates saladet, recién lavados y enseguida, los bolillos. Hay bolillos mini, en ese caso habría que duplicar la cantidad. Fotografías: Laura Castro Golarte.
Preparación
De la salsa
Los jitomates se lavan, se cortan y se cuecen en agua buena. Ya que están bien cocidos (la piel desprendida y otro color) se licuan muy fino junto con el chile chipotle. La mezcla se cuela sobre una olla y se agrega más o menos la mitad del agua en la que se cocieron, colada también. 
Cuando la salsa cambie de color, se añaden el puré de tomate, el consomé y la sal. Se deja en la lumbre hasta que suelte un hervor, se rectifica de sal y se apaga o se mantiene caliente a fuego bajo si ya se van a servir los lonches. 


Los jitomates se cuecen y se licuan junto con el chipotle, se cuelan sobre una olla y luego se añade el puré de tomate, la sal y el consomé. Es mejor si los jitomates se cortan porque se les saldrán todas las semillas y eso le restará acidez. También mejora la consistencia. Fotografías: Patricio Alarcón Castro.
La salsa en plena cocción. Fotografía: Laura Castro Golarte.

De la mayonesa
Se licuan los cuatro primeros ingredientes y después se agrega en chorrito la taza de aceite hasta que la mezcla adquiera la consistencia de una mayonesa. Antes de sacarla del vaso de la licuadora (ayuda utilizar una espátula, miserable o "méndiga" como le decía mi mamá) es importante rectificar de sal si es necesario.


Ingredientes de la mayonesa clásica. Fotografía: Patricio Alarcón Castro.
Se licuan los primeros cuatro ingredientes y luego, con la ayuda de un embudo se vierte el aceite poco a poco con la licuadora encendida hasta obtener la consistencia de una mayonesa. Fotografías: Patricio Alarcón Castro.
Mayonesa casera. Fotografía: Patricio Alarcón Castro.
De los lonches
Los bolillos se cortan a la mitad, se retira el migajón y se untan con la mayonesa, se rellenan con la pierna de cerdo cocida y deshebrada, jitomate, chiles jalapeños y aguacate al gusto. Se colocan en platos hondos, se bañan con la salsa caliente y encima se vierte una cucharada de mayonesa casera.
Los bolillos se untan con mayonesa al gusto, se rellenan con la pierna cocida y deshebrada, rebanadas de jitomate, chiles jalapeños en vinagre y aguacate, se agrega más mayonesa  y se bañan con la salsa caliente, eso es muy importante. Fotografías: Laura Castro Golarte.
Notas: 

Las cantidades son aproximadas porque depende de qué tan abundante se prefiere el relleno y de cuánta salsa le pone cada comensal, pero más o menos. 

A mí me gusta hacer doble la mayonesa pero primero preparo una receta y luego otra porque de otra manera se complica el licuado dada la densidad que adquiere el aderezo. Una vez intenté simplemente duplicar las cantidades y fue un verdadero problema.

Los jitomates los cocía enteros pero acabo de descubrir que es mejor si se cortan por lo menos a la mitad, arrojan todas las semillas y a la hora de colar, la consistencia de la salsa queda muy tersa. Es básico colar el agua de la cocción porque está llena de semillas y cáscaras.

La salsa se debe servir muy caliente sobre los lonches. Para que no sea tan pesada la elaboración, un día cuezo la carne y preparo la mayonesa y el día que los voy a servir, la salsa. Los bolillos estarán fríos y la carne también, entonces con la salsa muy caliente a la hora de servir no hay necesidad de recalentar nada y quedan de lujo, deliciosos.

Finalmente pero no menos importante, por supuesto que los lonches se pueden rellenar con el ingrediente de su preferencia: frijoles con panela, frijoles solos, jamón o embutidos diversos, queso o quesos, huevo incluso, es a su gusto, pero este relleno es nuestro favorito.

No me resta más que, primero, agradecer a todos los que están leyendo y siguiendo el blog en México, Estados Unidos, Eslovaquia, España y Argentina, entre otros países (eso me pone muy feliz), me gustaría mucho que compartieran aquí o en la página de Facebook Laurel y su cocina sus experiencias cocinando estas recetas, por ejemplo, cuáles son sus alternativas en caso de que no encuentren determinados ingredientes o, simplemente, cómo les fue y la reacción de sus invitados; segundo, decirles que si tienen problemas para la suscripción vía correo electrónico, me manden su dirección a laurelysucocina@gmail.com y yo los inscribo; y tercero, desearles ¡buen provecho y hasta la próxima!

jueves, 2 de julio de 2015

Albóndigas al chipotle

Un buen día Pedro mi esposo me dijo que tenía antojo de albóndigas al chipotle y rauda y veloz empecé a consultar recetas en libros y en internet, en You Tube particularmente, en donde hay tutoriales hasta para saber cómo tomar agua. Pues de lo que vi nada me convenció. En un caso le agregaron puré comercial, no, descartada; en otro, los chipotles eran de lata y pues tampoco; encontré una receta más en donde usaban chipotle seco pero sin remojar y es muy duro, así que opté por hacer un combinado, sin seguir ninguna receta y esto es lo que me salió: ahora sí que albóndigas al chipotle a mi manera y quedaron deliciosas, creo que la foto es elocuente.

Albóndigas al chipotle. Fotografía: Laura Castro Golarte.

Ingredientes

½ kilo de carne de res magra
2 huevos
2 calabacitas
2 zanahorias
2 papas medianas
5 jitomates saladet o guajes
1 trozo de cebolla
1 diente de ajo
2 chiles chipotles secos
Sal y pimienta al gusto
Aceite, el necesario

Preparación

Los chiles sin el tallo se ponen a remojar en poca agua hirviendo por 15 minutos. Las papas y las zanahorias se pelan y se cortan en cubos pequeños; a las calabacitas se les rebanan los extremos con el cuchillo y también se cortan en cubos.

Algunos de los ingredientes de las albóndigas al chipotle; los chipotles en remojo y las verduras cortadas en cubitos. Fotografías: Laura Castro Golarte.
El jitomate se corta en cuartos y se licua junto con los chipotles y el agua en la que se remojaron, el diente de ajo, el trozo de cebolla y sal. En una olla honda se calienta un poco de aceite y ahí se fríe el caldillo de chipotle. Ya que suelte el hervor se baja el fuego y se rectifica de sal. Se echan las papas y las zanahorias para que se vayan cociendo.

El caldillo se vierte en la olla y cuando suelte el hervor se agregan las papas y las zanahorias, se baja el fuego. Mientras se preparan las albóndigas. Fotografías: Laura Castro Golarte.

La carne molida se coloca en un tazón y se mezcla con los huevos, sal y pimienta. Se hacen todas las albóndigas y se echan a la olla en donde está la salsa con las verduras, se sube el fuego y en cuanto suelte el hervor se baja de nuevo la lumbre y la cacerola se tapa. Se deja así por 20 minutos más o menos, se destapa, se agregan las calabacitas, se vuelve a colocar la tapadera y se cuece todo cinco minutos más o hasta que las calabacitas estén en su punto.

Cuando estén todas las albóndigas hechas, se echan en el caldillo para que se cuezan junto con papas y zanahorias más o menos unos 20 minutos, luego se agregan las calabacitas por cinco minutos más  y es todo ¡a comer!
Fotografías: Laura Castro Golarte.
¡Buen provecho! Fotografía: Patricio Alarcón Castro.

Notas:
Es mejor tener todo preparado antes de empezar a cocinar, es lo que se conoce como mise en place, un término francés para expresar que todos los ingredientes deben estar cortados, rebanados, semicocidos, cernidos, en fin, la preparación previa que se requiera, antes de empezar a cocinar.
Para esta receta se trata del remojo del chile, del cortado de las verduras y la elaboración de las albóndigas.
Con la práctica, con frecuencia, nos confiamos y dejamos para otro momento algún paso de la receta, pero si no tenemos todo bajo control, luego andamos con prisas y presiones, mejor tener todo listo.
Al platillo que preparé en casa le agregué tres chiles chipotles y la verdad quedó muy enchiloso, sabrosísimo, pero se pasaron un poco de picor así que incluyo en los ingredientes sólo dos y, en un momento dado, puede ser sólo uno.
Estas cantidades alcanzan para tres o cuatro comensales. 
Lo acompañamos con arroz rojo (pronto publicaré Arroz rojo II, por cierto) y tortillas calientitas ¡buen provecho y hasta la próxima!

Bueno, antes de despedirme, una sorpresita, a ver qué tal. Son pruebas, pruebas...

El sonido de las albóndigas cocinándose quizá nos acerque un poco más al aroma... Y a lo mejor basta con cerrar los ojos.

martes, 30 de junio de 2015

Panqué de Santa María de Gracia

Santa María de Gracia es un templo antiguo en Guadalajara, muy bello. La construcción inició en el siglo XVI, años después de la fundación de la ciudad, de hecho, en el mismo sitio se asentó la primera catedral. Durante muchos años fue templo y convento, pero hoy sólo queda la iglesia que mantiene su belleza y, como dicen los expertos, su austeridad arquitectónica.

Foto: Arquidiócesis de Guadalajara.

La receta de hoy es verdaderamente un hallazgo y un rescate. El panqué lo preparaban las madres dominicas, precisamente, de Santa María de Gracia y por eso se llama así, pero lo podríamos bautizar como "Panqué de las cuatro harinas".
Es sencilla de preparar y quizá uno de los ingredientes parezca difícil de encontrar, pero les voy a decir dónde; de hecho, lo menciono también en la entrada del Pain de mie, se trata de la fécula de papa y en Guadalajara la venden en una tienda especializada en productos coreanos en la esquina de Av. México y Bernardo de Balbuena.

Se antoja en estos días lluviosos, siempre es así. Con el temporal aumentan las ventas de pan. Para variar, podemos preparar este panqué en casa y acompañarlo con leche, café o chocolate.


Panqué de Santa María de Gracia, sencillo, delicioso, se deshace en la boca. Fotografía: Laura Castro Golarte.
Ingredientes
100 gramos de harina de trigo
100 gramos de fécula de maíz (maicena)
100 gramos de fécula de papa
100 gramos de harina de arroz
300 gramos de mantequilla
300 gramos de azúcar
7 huevos
2 cucharaditas de polvo para hornear
½ cucharadita de sal
1 cucharadita de vainilla

Preparación
Se acrema la mantequilla con el azúcar, se le agregan los huevos uno por uno y se incorporan las harinas cernidas tres veces con el polvo para hornear y la sal. Se agrega luego la vainilla.
La mezcla se vacía en un molde previamente engrasado con mantequilla y enharinado; se hornea a 200 grados Celsius por 45 minutos.

Se acrema la mantequilla, es decir, después de un batido intenso la mantequilla debe tener otra consistencia y el color amarillo se va transformando en blanco, como la crema, de ahí el término "acremar". Esto es a velocidad 3 en la batidora, más o menos porque cada electrodoméstico es diferente. Se añade el azúcar y se baten hasta que queden perfectamente integrados ambos ingredientes. Fotografías: Laura Castro Golarte.
Antes de empezar es recomendable preparar el molde, encender el horno para que se vaya calentando y tener las harinas cernidas tres veces. Los huevos se agregan uno por uno, sin dejar de batir, después del azúcar.
Fotografías: Laura Castro Golarte.
Cuando se hayan incorporado todos los huevos, la consistencia es como se aprecia en la foto de la izquierda. Sigue agregar las harinas cernidas con el polvo para hornear y la sal. Antes de Batir con la batidora, se mezcla un poco con una pala o espátula para que no vuelen los polvos. Fotografías: Laura Castro Golarte.
Se agrega la vainilla, se mezcla y la masa está lista para vaciarla al molde ya cubierto con mantequilla y harina para que el panqué no se pegue. Fotografías: Laura Castro Golarte.
¡Listo! y ¡delicioso!

Panqué Santa María de Gracia. Fotografía: Laura Castro Golarte.

Nota:
La receta no indicaba el tiempo de cocción ni la temperatura a la que debía calentarse el horno así que precalenté al máximo (la perilla de mi estufa tiene números del uno al cuatro) y primero pensé en dejar el pan media hora, pues no estuvo, hice la prueba del palillo varias veces y no se cocía, y claro, con la desesperación, lo saqué varias veces... No pasó a mayores por fortuna y terminé dejándolo en el horno por espacio de 45 minutos. Quedó casi perfecto como pueden ver en la fotografía de pinta y de sabor.
Reitero esta recomendación: es muy importante que conozcamos nuestro horno y aun cuando la receta incluya tiempos y temperaturas, no nos podemos desentender.

¡Buen provecho y hasta la próxima!

No he hallado cómo agregar estas direcciones como si fueran una liga, pero las incluyo aquí y se pueden copiar y pegar

@laurelysucocina
laurelysucocina@gmail.com