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miércoles, 25 de marzo de 2020

Ratatouille



Según la sous-chef de la película animada Ratatouille, el platillo es corriente. Después de prepararlo y degustarlo, la verdad es que es todo menos eso. Analizando la traducción, quizá la sous-chef se refería a que es comida del diario, casera, o algo así. La película se estrenó en 2007 y entonces fuimos a verla con nuestro hijo de cinco años, sin embargo, fue unos tres años más tarde y después de ver la película no sé cuántas veces en el reproductor de DVD, que un día me preguntó "Mamá ¿cuándo harás ratatouille?" y bueno, le contesté casi como siempre, que el día menos pensado. Y así fue. Me puse a buscar recetas tratando de localizar la original, la más antigua y encontré esta en un libro que era de mi mamá, Yeyé. Es comida de todos los días quizá, pero lleva su tiempo de elaboración, lo cual es un gozo, lo mismo que comerla. No me entretengo más y va la receta.

Ratatouille.

Ingredientes

4 jitomates medianos, pelados y cortados en cubitos
½ cucharadita de azúcar
¾ de taza de aceite de oliva
2 cebollas rebanadas
2 berenjenas peladas y cortadas en cuadritos
3 o 4 calabacitas rebanadas
3 dientes de ajo finamente picados
2 pimientos verdes sin semillas cortados en cuadritos
Sal de mar y pimienta negra recién molida al gusto
¼ de cucharadita de tomillo en polvo
El jugo y la ralladura de un limón

Preparación

Ingredientes: berenjenas, pimientos, ajo, cebolla, tomillo y limón. Faltan en la fotografía los jitomates y las calabacitas.
Primero se preparan todas las verduras y se pica el ajo. El jitomate se espolvorea con el azúcar y los cuadritos de berenjena, dispuestos en un refractario, con un poco de sal de grano para deshidratarla; se dejan aparte mientras se corta todo lo demás: las cebollas se filetean, las calabacitas se cortan en cubitos pequeños o triángulos, los pimientos en rebanadas o cuadritos y los dientes de ajo, sin el brote, se pican finamente.

Se corta el cabo de las berenjenas, se pelan y se cortan en cubitos uniformes, más o menos de un centímetro; los pimientos pueden ir rebanados o cortados en tiras y luego en cuadritos. En la imagen de abajo a la izquierda se aprecia cómo se le espolvoreó sal de mar a la berenjena para desjugarla un poco.

Las cebollas se filetean, las calabacitas se cortan así o en cubitos también, los dientes de ajo, ya sin el brote del centro, se pican finamente y los jitomates, pelados, se cortan en rebanadas y luego en cuadros medio toscos, no importa mucho porque al cabo de la cocción prácticamente se desbaratan.
En una cacerola grande de metal grueso (de preferencia) se calienta ½ taza de aceite de oliva a fuego fuerte y se van poniendo las verduras en el siguiente orden: primero se acitrona la cebolla; se escurre el líquido que haya soltado la berenjena y se añade a la cacerola. Se fríe por unos tres minutos hasta que empiece a ponerse suave.
En media taza de aceite de oliva (podrá parecer mucho pero no lo es por las cantidades de verduras), se acitrona la cebolla fileteada, luego se añade la berenjena y se sofría; siguen los jitomates, las calabacitas, el pimiento y el ajo.
Se añaden los jitomates y se revuelve todo durante otros tres minutos o hasta que el jitomate cambia de color. Se incorporan las calabacitas, el ajo y los pimientos; se sigue revolviendo (de hecho, eso quiere decir ratatouille).
Ajo y pimientos. Al final, se sazona con sal, pimienta recién molida al gusto y tomillo en polvo o fresco. No los encontré como ingredientes de la receta original, pero hay quienes le añaden otras yerbas como albahaca y perejil. Esto es opcional.

Se deja cocinar a fuego fuerte, revolviendo de vez en cuando, durante unos minutos; se sazona con sal, pimienta y tomillo. Se mezcla todo, se baja el fuego y se deja cocinar lentamente, destapado, durante una hora. 
En ese tiempo la ratatouille adquirirá la consistencia de una salsa de jitomate espesa. Se vierte en un recipiente, se deja enfriar, se tapa y se mete al refrigerador por 10 o 12 horas.
Antes de servirla se agrega el resto del aceite, la ralladura y el jugo de limón. Si se va a servir caliente, primero se calienta y luego se añaden el aceite y el limón.

Notas
1.- Los jitomates (tomates rojos) pueden ser Sinaloa (jitomate bola) o saladet, la receta está calculada para cuatro Sinaloa. Pesándose se puede sacar una equivalencia si se usan los otros, conocidos también como tomate guaje o perita en otras partes del mundo de habla hispana.
2.- Para pelar fácilmente el jitomate, se pone a hervir agua. A cada jitomate se le hace un corte en cruz en la base, con un cuchillo muy filoso, se sumerge en el agua hirviendo y en cuanto la piel se empiece a separar, se retiran del agua caliente y se sumergen en una bandeja con agua fría para detener la cocción. Luego se les retira la piel y se cortan en cuadritos.
3.- En todas las recetas es recomendable hacer lo que los chefs llaman la mise en place, pero particularmente esta que va por partes. Es mejor tener todo listo a prepararlo sobre la marcha.
4.- Es muy versátil. Se puede servir como un solo plato acompañado con virote salado (el tapatío) u otro buen pan y vino tinto. También se puede servir caliente o tibio como guarnición de carne o pescado. Se usa también como relleno de omelettes.
5.- Combina perfecto con arroz blanco y pasta.
6.- Y no es un platillo corriente, es totalmente gourmet ¡provecho y hasta la próxima!

Saludos especiales a todos los que siguen este espacio, particularmente en estos días de encierro, en todo el mundo. Un abrazo solidario y fraterno con los mejores deseos.

Imagen de la historia en Facebook.


martes, 30 de agosto de 2016

Bolognesa

Se dice que la salsa bolognesa o boloñesa data de la Antigua Roma, más o menos del siglo primero antes de nuestra era, sin embargo, estaría bueno saber qué usaban en lugar de jitomate (tomate rojo), porque ese fruto rojo maravilloso, presente en la gastronomía de todos los países, es americano. 
Difícil de indagar, quizá algún historiador de la cocina italiana lo sepa o emprenda la investigación algún día, porque la receta original, que para su conservación fue depositada en la Cámara de Comercio de Bolonia desde 1982 (según un video italiano --Ragú alla Bolognese-- y el blog San Tommaso), incluye entre sus ingredientes, cinco cucharadas de salsa de tomate.
La receta ha sufrido cambios pero no precisamente en el tomate, al menos no se indica así en ninguna de las fuentes que consulté, incluyendo el libro Especialidades de Italia. El arte en la cocina de editorial Könemann (2004), en la que lleva tomate pero concentrado (en Italia lo venden en unos tubos parecidos a los que contienen dentífrico o pomada).
Mi amiga Daryela, que vive en Italia, aportó su sabiduría y experiencia culinaria para la elaboración de la receta de agosto y fue muy clara al especificar que leche no, ya no; y algo más muy importante: no lleva ajo. Así es, aunque usted no lo crea.
Pero vamos a la receta porque nada más de escribir detalles, ya se me antojó.
Por curiosidad y por no dejar, voy a incluir la receta original al final y notas con algunos cambios y adaptaciones de las que espero no se enteren los boloñeses, hasta donde sé, son sumamente estrictos con el cumplimiento de las recetas originales.

Espagueti a la bolognesa.
Ingredientes

500 gramos de carne molida de res
1 taza de puré de tomate
4 jitomates cocidos y pelados
1 cebolla mediana
1 zanahoria grande
1/2 varita de apio
3/4 de taza de vino tinto
1 taza de caldo de res
1/4 de taza de aceite de oliva
Sal y pimienta recién molida al gusto
1 rama de romero
300 gramos de espagueti

Preparación

Primero, a los jitomates se les hace un corte en cruz en la punta, apenas para cortar la piel y se ponen a medio cocer, sólo lo suficiente para que se desprenda la piel. La zanahoria se pela y se pica en cubitos muy finos, lo mismo que la cebolla y el apio. 

Las verduras que se necesitan para la receta; se pican finamente cebolla, zanahoria (previamente pelada) y apio; el jitomate se cuece un poco para retirar la piel y se disponen los demás ingredientes: la carne, el aceite, el caldo y el vino tinto, así como la rama de romero, sal y pimienta.
En un sartén grande se vierte el aceite de oliva y se sofríen ahí las verduras hasta que acitronen, que se vean transparentes. Cuando eso suceda se añade la carne y se mezcla muy bien al tiempo que se desbarata con la palita para que quede muy finita.

Las verduras se sofríen en el aceite de oliva caliente hasta que acitronen; luego se incorpora la carne y se mezcla todo muy bien con ayuda de una palita para que la carne quede finita.















El jitomate pelado se licua y se mezcla con el puré. Esta salsa se vierte sobre la carne junto con el vino tinto y el caldo. Es el momento de sazonar con sal y pimienta negra recién molida y se añade la rama de romero.

El jitomate se pela y se licua junto con el puré. Esta salsa se vierte sobre la carne, se añaden el vino y el caldo, se sazona con sal y pimienta, se agrega la rama de romero  y se deja a fuego bajo por espacio de una hora.
Unos 15 o 20 minutos antes de que esté lista la bolognesa o ragú, que se deja a fuego bajo por espacio de una hora, en agua hirviendo con sal se pone a cocer el espagueti o la pasta de su preferencia. En los textos y recetas que leí hay coincidencia en que en Italia casi no se acostumbra con espagueti sino con otro tipo de pastas como penne o tallarines. Es al gusto. Por lo general, el tiempo de cocción que se especifica en el paquete es el adecuado, pero como hay variaciones por temperatura y altura, incluso hay cambios de una estufa a otra, es necesario estar probando la pasta para que nos quede al dente, suave al hacer el corte con los dientes y firme por dentro. En cuanto desaparezca un punto blanco que se alcanza a ver en el centro, está lista. Se escurre, se sirve en cada plato y se baña con la bolognesa. 

Bolognesa.

Notas:
1.- A la cebolla se le retira la primera capa que por lo general está maltratada, es más gruesa y a veces también se oxida; y el apio se puede "rasurar" un poco con el mismo pelapapas para quitar algunas hebras fibrosas. Lo del apio es opcional.

2.- Esta receta esta adaptada para reducir la cantidad de grasa así que suprimí el tocino. Sin embargo, para añadirlo, simplemente se corta en trocitos y se sofríe en un sartén antes que las verduras. Cuando está listo se retira y en la misma grasa más un poco de aceite de oliva, se acitronan las verduras y lo demás. Antes de agregar el caldo, el vino y la salsa de jitomate, se incorpora el tocino al guisado.

3.- Cuando la piel de los jitomates empiece a desprenderse, se sacan del agua y se ponen en un tazón con agua fría para detener la cocción y estar en condiciones de pelarlos.

4.- La razón por la que se agrega puré comercial es para equilibrar la acidez. Bueno, eso dicen los que saben.

5.- En la diversidad de recetas que encontré, se prepara tanto con vino tinto como blanco. Mi amiga Daryela prefiere el blanco y algún día la prepararé así, pero en esta ocasión cociné con tinto porque era del que disponía en casa.

6.- Antes de servir, se retira la rama de romero y hay que tener cuidado para que no queden hojitas en el guisado. Daryela me recomendó que amarrara con un hilito la rama de romero pero no tuve así que la dejé suelta. Sólo se le cayeron algunas cuantas hojitas y fue fácil quitarlas, pero si la pueden amarrar, mejor.

7.- La acompañamos con una ensalada sencilla: lechuga orejona, tiritas de pimiento amarillo, verde y rojo; jitomate cortado en gajos; cebolla en medias lunas, sal, pimienta, aceite de oliva, limón y vinagre balsámico. Rica. 

8.- Quedó espectacular. No fue necesario agregar queso parmesano, pero si es de su gusto, adelante. Algo muy importante: todo el tiempo que se lleva de preparación y cocción contribuye a su conservación por más tiempo. En mi caso, necesitaba reservar una porción y guardarla por una semana y mi sorpresa fue grande porque la salsa estaba perfecta, casi como recién hecha.

Espagueti a la bolognesa con ensalada fresca.
Receta original
Según diversas fuentes, la receta original de la bolognesa fue depositada en la Cámara de Comercio de Bolonia en 1982 por la Academia Italiana de la Cocina y por la Cofradía del Tortellino, con el propósito de que no se perdiera su esencia.
Es muy similar a la que acabo de compartir, cambia por detalles mínimos, pero anexo los ingredientes a continuación:

400 gramos de carne de res 
150 gramos de tocino (panceta)
50 gramos de zanahoria
50 gramos de cebolla
50 gramos de apio
5 cucharadas de salsa de tomate
1/2 vaso de vino blanco
200 mililitros de leche
Sal y pimienta

En el video cuya liga anexé en el primer párrafo, la cocinera sí le agrega leche y el ragú queda muy oscuro, quizá también por la utilización de pasta concentrada de tomate. Ella combina mantequilla y aceite para freír, aun cuando se supone que lo original es usar sólo la grasa del tocino más un poco de manteca de cerdo. Al parecer, esta última práctica sí se ha suprimido, aunque de seguro alguien en Bolonia la prepara con todas las de la ley.
Otra diferencia con respecto a la receta de Sonia en la cocina de Giallo Zafferano es que ella combina carne de res y de cerdo, pero según la receta original, debe ser sólo de res.

Espero que les guste y que me cuenten si la preparan. Buen provecho y ¡hasta la próxima!

martes, 21 de julio de 2015

Torta de elote de la tía Pola

Es una de las citas especiales de cada año en casa de Peaches, mi suegra: la torta de elote de la tía Pola. Tiempo de cosecha, elotes tiernitos y la receta más fácil y deliciosa que se puedan imaginar. En otros países al maíz le dicen choclo y se usa mucho el de lata, sobre todo para que se vea bonito, pero para esta torta lo único que se requiere son elotes acabados de cortar, que vengan con mucho grano.

Me han preguntado que si la torta es dulce o es salada y pues, no les voy a decir, háganla, pruébenla y, por favor, no duden de los ingredientes. Algunas cantidades no me convencían pero decidí respetar la receta tal cual y fue lo mejor.

Mi suegra tiene un recetario espectacular y me ha dado permiso de compartir algunas de sus recetas. Así que aquí está una de las joyas de su cocina: Torta de elote de la Tía Pola.

Torta de elote de la tía Pola del recetario de Peaches. Fotografía: Laura Castro Golarte.
Ingredientes

Para la torta
8 o 10 elotes grandes, tiernos y crudos (entre 750 y 900 gramos de granitos de elote)
4 huevos
1 taza de leche
200 gramos de mantequilla derretida
¾ de taza de azúcar
3 cucharaditas de polvo para hornear
½ cucharadita de sal

Para la salsa
3 o 4 chiles poblanos asados, limpios, desvenados y cortados en rajas
1 cebolla chica fileteada
3 jitomates saladet o guajillo
420 gramos de puré de tomate
Aceite, el necesario
Sal y pimienta negra al gusto
1/4 de crema o nata

Preparación
Primero se derrite la mantequilla y se deja enfriar. Se rebanan los elotes y se pesan; se muelen con una taza de leche en la licuadora y se pasan a un tazón grande. 

Se le cortan los extremos a cada elote, es más fácil pelarlos así. Luego se desgranan con la ayuda de un cuchillo filoso, con mucho cuidado y pegadito al olote para aprovechar los granitos al máximo, pero tampoco tanto que saquemos el hollejo 
Los huevos se baten con un tenedor y se revuelven todos los ingredientes (sal, Royal, azúcar) junto con el licuado de elote y la mantequilla derretida. 

Se licuan los granitos de elote con la leche. De mantequilla son 200 gramos. Hay que derretirla primero para que alcance a enfriarse. Loa cuatro huevos se baten con tenedor. Fotografías: Laura Castro Golarte. 
Azúcar, mantequilla derretida, los ingredientes secos y se mezcla todo muy bien con una cuchara o palita.
Fotografías: Laura Castro Golarte.
Se vacía en un refractario rectangular grande untado de mantequilla, se hornea a 200º Celsius (392-400º Fahrenheit) durante 25 minutos, luego se baja la temperatura a 180º (350-356º F) para que termine de cocerse a fuego medio-bajo por unos 10 minutos más. 


Se vacía en el refractario y así luce al salir del horno. Se puede dejar un poco más si se prefiere más doradita.
Fotografías: Laura Castro Golarte.

Se sirve la torta, puede ser fría o caliente, con la salsa caliente de rajas y jitomate. De un  refractario aquí salen ocho porciones más o menos grandes o 16 chicas.

Salsa de tomate y rajas
Se filetea una cebolla chica (medias lunas), finamente; los chiles se cortan en rajas delgadas (poblanos, previamente asados y limpios) y se acitronan en poco aceite; los tres jitomates se ponen a cocer en poca agua partidos a la mitad y cuando estén listos se licuan y se cuelan. Se agregan a las rajas junto con el puré de tomate. Se añade una cucharada sopera copeteada de crema, se salpimienta y se deja hervir un rato para que todos los sabores se integren.
Con  esta salsa se baña cada porción de torta de elote y un copo de crema o nata. Se puede acompañar con frijoles refritos y arroz.


Paso a paso de la salsa de jitomate y rajas hasta el momento de servir. Fotografías: Laura Castro Golarte.

Notas:
La primera vez que la hice tenía ocho elotes y me salieron 750 gramos. La receta dice 900, pero con esa cantidad menor quedó de lujo. Después la volví a preparar porque desaparecí las fotos del plato ya servido (¿o alguien las borró? ¿sería plan con maña?), sin querer claro y la tuve que volver a preparar. Para esta segunda con ocho elotes también pero muchísimos más granos, me salieron los 900 gramos y la hice tal cual, quedó de-li-cio-sa.

La mantequilla se puede derretir en una ollita pero hay que cuidar que no se queme; o en el microondas, con un minuto más o menos es suficiente.

Los ingredientes de los que dudé son la leche (se me hizo poca para tanto elote) y el azúcar (mucha para una torta que lleva encima una salsa salada). Nada qué temer, todo en orden.

Según la receta de la tía Pola no se ciernen los ingredientes secos, sin embargo, en el polvo para hornear por ejemplo, se hacen bolas, de manera que para que no cueste trabajo mezclar, se puede cernir para facilitar el trabajo.

Les reitero la invitación para que comenten cómo les va con las recetas y también pueden hacer sugerencias de platillos aquí o en @laurelysucocina y laurelysucocina@gmail.com

¡Hasta la próxima y buen provecho!


Torta de elote de la tía Pola.

miércoles, 15 de julio de 2015

Vaca frita

Hace poco más de 10 años —es increíble cómo pasa el tiempo— tuve la oportunidad de tomar un curso de periodismo en la ciudad de Miami. En esa época era la editora de la sección Local en El Informador. Abril de 2005. Nunca se me va a olvidar porque estaba allá cuando falleció el papa Juan Pablo II, el día 2 para mayores señas, una de esas noticias que conmocionan a la humanidad entera independientemente de credos, oficios y afinidades.

Pues bueno, durante la estancia fuimos a cenar comida cubana (les debo el nombre del restaurante), que, según se dice, en muchos casos es mejor en Miami que en la mismísima Isla (de hecho, cuando fui a Cuba —no quiero sonar presuntuosa pero así fue— ni en La Habana ni en Santiago me topé con la “Vaca frita”).

Al leer en la carta la descripción del platillo no lo dudé. Estaba delicioso y desde el primer bocado me dije que buscaría la receta para repetirlo (intentarlo por lo menos) de regreso en casa.
Así fue que me hallé estas recetas que anexo al final de la entrada. Son de un recetario de 1925 editado en La Habana. El libro se titula Delicias de la Mesa. Manual de Cocina y Repostería de la señorita María Antonieta Reyes Gavilán y Moenck. He de preparar más recetas de ese libro, ya verán.

Años después, con el avance de You Tube (y de internet en general) volví a buscar la receta y ahora hay gran variedad, pero a mí me gusta esta primera porque es antigua y muy sabrosa.
Antes de incluir las recetas originales les compartiré la adaptación que hice, con ingredientes y preparación. La redacción original de la señorita María Antonieta de dejaré como postre:

Vaca frita a la criolla. Fotografía: Laura Castro Golarte.
Ingredientes
½ kilo de falda de res
1 trozo de cebolla
2 hojas de laurel
4 o 5 pimientas enteras
2 dientes de ajo sin pelar
Sal, la necesaria
1 chorrito de vinagre blanco o de manzana
6 jitomates saladet maduros
1 chile serrano
½ cebolla
1 diente de ajo
1 rama de perejil
¼ de cucharadita de orégano
Aceite el necesario

Preparación
Primero, cuando compre la carne pídale al carnicero que le dé la falda limpia de grasa y pellejos y en trozos como de centímetro y medio de grosor y entre 10 y 12 de largo por cinco o siete de ancho (con el cocimiento esta carne merma bastante).

La carne se enjuaga y se pone a cocer con suficiente agua sólo para cubrirla en una olla de presión junto con el trozo de cebolla, los dientes de ajo sin pelar, las pimientas, la sal y las hojas de #Laurel.
Cuando el pivote comience a “bailar” hay que contar 45 minutos más para apagar la olla y dejarla enfriar. Se saca la carne y el caldo se reserva para después congelarlo previamente colado.

La carne se coloca sobre una tabla y con cuidado se aplana con un mazo de cocina o, si no tiene uno, con una lata.

Se cuece y se aplana; se fríe y se escurre; se mezcla con el mojo o caldillo y se sirve. Fotografías: Laura Castro Golarte.
Se rocía la carne con un poco de vinagre y se sala. Se calienta aceite en un sartén, bastante, y se fríen ahí las “pencas” de falda. Deben quedar muy doradas de los dos lados. Antes de retirarlas del sartén, con ayuda de dos palas se escurre muy bien cada trozo cuidando que no se desbarate y luego se ponen a escurrir sobre papel absorbente para retirar el exceso de aceite.

Ya que están todos los pedazos de falda fritos se prepara el mojo o caldillo. Los jitomates se parten a la mitad y se cuecen en poca agua, luego se licuan con la cebolla, el chile y el diente de ajo, y se fríe en el mismo sartén con la grasa que quedó, no se añade más. Se sazona con sal y orégano seco (se muele un poco con los dedos al espolvorearlo). Cuando cambie de color se agregan las “pencas” de la falda, se deja en la lumbre a fuego medio para que se integren los sabores.
Se sirve y se disfruta.


Vaca frita, arroz rojo y kulcha (pan hindú). Fotografía: Laura Castro Golarte.

En la redacción original son tres recetas, me latió la primera, pero de todas maneras agrego las otras dos:

Vaca Frita a la Criolla
Se empleará carne de falda o barrigada que se cocinará en el caldo, cuando esté blanda se le da con el hacha y se parte en pedazos a la larga deshilachándola un poco con la mano, se le echa sal, un poco de vinagre y se fríe en manteca caliente, debiendo quedar muy frita. Se prepara un mojo con bastante cebolla, un diente de ajo, seis o siete tomates, perejil, ají y un poco de orégano, cuando esté bien cocinado este mojo se echan en él las pencas fritas durante un rato, se coloca la carne en la fuente y se cubre con el mojo.

Vaca Frita a la Catalana
La carne de falda ya cocinada en caldo, se golpea con el hacha después de partida en trocitos. En la cacerola se echa harina de Castilla con manteca y se revuelve hasta que tome color, entonces se echan los pedazos de carne con sal y zumo de limón verde, se revuelve un rato y se añade un poco de caldo y se deja freír bien hasta que queden secos.

Vaca Frita a la Americana
Después de cocinada la falda en caldo, se corta en pedazos y se le da con el hacha friéndolos con manteca muy caliente, se rocían con naranja agria, se echan en una salsa de tomates, sal, pimienta, cebolla y perejil, y se revuelve hasta que estén bien cocinados.

Hacha no tiene nada que ver con mazo, pero la preparé así porque así me la sirvieron en Miami, no tan deshilachada.

Hasta aquí la receta de la vaca frita, hasta la próxima y ¡buen provecho!

lunes, 6 de julio de 2015

Lonches bañados y calientes al estilo tapatío

Primero hay que dejar muy claro que unos son los lonches bañados y otras las tortas ahogadas. Sí, las ahogadas también se bañan, pero las salsas, el pan, el relleno y la guarnición son totalmente diferentes.
Hoy la receta es la de los lonches bañados que un restaurante ubicado en la Av. López Mateos (en Guadalajara, Jalisco, México) hizo famosos hace más de 40 años, en la colonia Chapalita; recuerdo que luego abrieron una sucursal en Plaza del Sol (el primer centro comercial de América Latina) y mucho tiempo después, con el crecimiento y la modernidad, se convirtió en franquicia pero, la verdad, ya no me saben igual.
No sé si se trata de la receta original pero yo creo que sí, que esta es, primero, porque me la dio mi querida cuñada Titi, quien era una cocinera extraordinaria y, además, porque el sabor me transporta a mi infancia desde el primer bocado. 
Como se sabe, Guadalajara es la tierra del birote, la capital, para mayores señas y si bien estoy con la idea de hacerlo todo yo, casi todo, ni el birote ni el bolillo están en mis planes porque los expertos los hacen muy bien y vivo en esta hermosa y maravillosa ciudad.

Lonche bañado al estilo tapatío. Fotografía: Laura Castro Golarte.
Ingredientes

Para los lonches
12 bolillos
1 kilo de pierna de cerdo
Chiles jalapeños en vinagre, al gusto
Jitomate cortado en rebanadas, al gusto
Aguacate, al gusto

Para la salsa
1.5 kilos de jitomate saladet (guajillo)
350 gramos de puré de tomate
1 chile chipotle de lata con poca salsa
1 cucharada rasa de consomé de pollo
Sal

Para la mayonesa
1 limón, el jugo
1 cucharada de mostaza
1 huevo
1/2 cucharadita de sal
1 taza de aceite (de cártamo o maíz)

La pierna de cerdo (puede ser espaldilla) se pone a cocer con laurel, pimientas, sal, ajo y un trozo de cebolla; de preferencia en olla de presión para que esté más rápido, en media hora o 45 minutos estará lista, después de que el pivote empiece a "bailar". Abajo, los jitomates saladet, recién lavados y enseguida, los bolillos. Hay bolillos mini, en ese caso habría que duplicar la cantidad. Fotografías: Laura Castro Golarte.
Preparación
De la salsa
Los jitomates se lavan, se cortan y se cuecen en agua buena. Ya que están bien cocidos (la piel desprendida y otro color) se licuan muy fino junto con el chile chipotle. La mezcla se cuela sobre una olla y se agrega más o menos la mitad del agua en la que se cocieron, colada también. 
Cuando la salsa cambie de color, se añaden el puré de tomate, el consomé y la sal. Se deja en la lumbre hasta que suelte un hervor, se rectifica de sal y se apaga o se mantiene caliente a fuego bajo si ya se van a servir los lonches. 


Los jitomates se cuecen y se licuan junto con el chipotle, se cuelan sobre una olla y luego se añade el puré de tomate, la sal y el consomé. Es mejor si los jitomates se cortan porque se les saldrán todas las semillas y eso le restará acidez. También mejora la consistencia. Fotografías: Patricio Alarcón Castro.
La salsa en plena cocción. Fotografía: Laura Castro Golarte.

De la mayonesa
Se licuan los cuatro primeros ingredientes y después se agrega en chorrito la taza de aceite hasta que la mezcla adquiera la consistencia de una mayonesa. Antes de sacarla del vaso de la licuadora (ayuda utilizar una espátula, miserable o "méndiga" como le decía mi mamá) es importante rectificar de sal si es necesario.


Ingredientes de la mayonesa clásica. Fotografía: Patricio Alarcón Castro.
Se licuan los primeros cuatro ingredientes y luego, con la ayuda de un embudo se vierte el aceite poco a poco con la licuadora encendida hasta obtener la consistencia de una mayonesa. Fotografías: Patricio Alarcón Castro.
Mayonesa casera. Fotografía: Patricio Alarcón Castro.
De los lonches
Los bolillos se cortan a la mitad, se retira el migajón y se untan con la mayonesa, se rellenan con la pierna de cerdo cocida y deshebrada, jitomate, chiles jalapeños y aguacate al gusto. Se colocan en platos hondos, se bañan con la salsa caliente y encima se vierte una cucharada de mayonesa casera.
Los bolillos se untan con mayonesa al gusto, se rellenan con la pierna cocida y deshebrada, rebanadas de jitomate, chiles jalapeños en vinagre y aguacate, se agrega más mayonesa  y se bañan con la salsa caliente, eso es muy importante. Fotografías: Laura Castro Golarte.
Notas

Las cantidades son aproximadas porque depende de qué tan abundante se prefiere el relleno y de cuánta salsa le pone cada comensal, pero más o menos. 

A mí me gusta hacer doble la mayonesa pero primero preparo una receta y luego otra porque de otra manera se complica el licuado dada la densidad que adquiere el aderezo. Una vez intenté simplemente duplicar las cantidades y fue un verdadero problema.

Los jitomates los cocía enteros pero acabo de descubrir que es mejor si se cortan por lo menos a la mitad, arrojan todas las semillas y a la hora de colar, la consistencia de la salsa queda muy tersa. Es básico colar el agua de la cocción porque está llena de semillas y cáscaras.

La salsa se debe servir muy caliente sobre los lonches. Para que no sea tan pesada la elaboración, un día cuezo la carne y preparo la mayonesa y el día que los voy a servir, la salsa. Los bolillos estarán fríos y la carne también, entonces con la salsa muy caliente a la hora de servir no hay necesidad de recalentar nada y quedan de lujo, deliciosos.

Finalmente pero no menos importante, por supuesto que los lonches se pueden rellenar con el ingrediente de su preferencia: frijoles con panela, frijoles solos, jamón o embutidos diversos, queso o quesos, huevo incluso, es a su gusto, pero este relleno es nuestro favorito.

No me resta más que, primero, agradecer a todos los que están leyendo y siguiendo el blog en México, Estados Unidos, Eslovaquia, España y Argentina, entre otros países (eso me pone muy feliz), me gustaría mucho que compartieran aquí o en la página de Facebook Laurel y su cocina sus experiencias cocinando estas recetas, por ejemplo, cuáles son sus alternativas en caso de que no encuentren determinados ingredientes o, simplemente, cómo les fue y la reacción de sus invitados; segundo, decirles que si tienen problemas para la suscripción vía correo electrónico, me manden su dirección a laurelysucocina@gmail.com y yo los inscribo; y tercero, desearles ¡buen provecho y hasta la próxima!

martes, 9 de junio de 2015

Puré de jitomate (tomate rojo) casero

El puré de tomate (jitomate) en lata o, ahora, en estos empaques de cartón "con ciertas características" mejor conocidos como tetra brik, se consume desde que se inventaron las latas, creo. Mi mamá lo usaba y también mi abuelita para diferentes recetas, entomatadas por ejemplo, sin embargo, estoy en el plan de recurrir lo menos posible a alimentos enlatados, traen mucho sodio, conservadores y otros ingredientes desconocidos; y aparte, antes vendían el puré "natural" y ahora sólo lo encuentro condimentado y así no me gusta porque prefiero condimentar yo. Con todo y eso no lo he suprimido del todo también por costos, el jitomate un día está a 8 pesos y otro a 17. El lunes dijeron que en Mérida (Yucatán) había llegado a ¡42 pesos el kilo! El jitomate es un alimento básico que sí impacta en la economía familiar. 
Aquí está la receta del puré para no hacer el cuento más largo:

Puré casero. Fotografía Laura Castro Golarte.

Ingredientes
(rinde dos tazas)
4 jitomates grandes y maduros (se parten en tres o cuatro partes cada uno y se les quita el resto del tallo)
1 diente de ajo
1 pedazo de cebolla
Sal al gusto

Preparación
En una cazuela (con tapadera o alguna que le quede) se pone un poco de aceite y se acitronan el ajo y la cebolla cortados toscamente.
Se echan a la licuadora en donde estará ya el jitomate cortado en tercios o cuartos. NO SE AGREGA AGUA. Se añade sal y se licua. 
El puré se vierte en el mismo sartén en donde se acitronaron ajo y cebolla y se deja a fuego alto hasta que empieza a hervir y a chisporrotear (como le digo a mi hijo "esto brinca y quema", hay que tener precaución). En ese momento se baja el fuego a la mitad, se rectifica de sal y si es necesario, se agrega un poco más.
Se tapa y se deja en la lumbre hasta que se consuma una tercera parte de la cantidad total, se apaga el fuego y está listo para usarse o para guardarse en recipientes y consumirlo después.

Nota: De la receta que hice para el atún me quedó el equivalente a una taza y lo congelé.

1.- Ingredientes. 2.- Se acitronan cebolla y ajo en poco aceite. 3.- Se licua.
4.- Se vierte a un sartén con tapadera o con alguna que le quede (en la orillita se alcanza a apreciar cómo empieza a cambiar de color).

Cuatro momentos en la confección del puré. Espero que se alcance a apreciar el cambio de color y consistencia y cómo se redujo. En la última fotografía el puré está listo. Para un efecto  gourmet se puede colar, pero a mi me gusta así; la consistencia es tersa de todos modos porque está licuado con la velocidad más alta de la licuadora y quedó muy finito.