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sábado, 14 de abril de 2018

Arroz frito con camarones y champiñones


Nos gusta mucho el arroz frito y en realidad es un platillo de la cocina oriental muy fácil de hacer y de adaptar a los ingredientes que tengamos en casa. En esta ocasión les presentaré dos opciones: En una el ingrediente principal es el camarón y en la otra, los champiñones, pero en cuanto al resto y la preparación, es todo exactamente igual. Una versión vegetariana y otra con proteína animal. Lo hice de las dos formas porque preparé dos tazas de arroz al vapor y rinde más o menos para unas ocho tazas de arroz ya cocido, de manera que me sobró la primera vez y después lo volví a cocinar pero con champiñones, es decir, no preparé uno con los dos ingredientes pero se puede.
No me entretengo más y voy directo a la receta. Hay que leerla toda, incluyendo las notas, antes de empezar.

Arroz frito con camarones.

Ingredientes

2 taza de arroz
4 tazas de agua
2 huevos
½ kilo de camarones pelados y limpios
½ taza de chícharos
½ taza de zanahorias
½ cebolla picada finamente
½ taza de cebollín picado finamente
1 trocito de jengibre, pelado y finamente picado
2 cucharadas de salsa de soya
1/8 de cucharadita de ajinomoto
Pimienta al gusto
Aceite de cártamo, el necesario
1 chorrito de aceite de ajonjolí o sésamo

Preparación

Primero se pica todo lo que hay que picar. Empecé con las zanahorias porque luego se ponen a cocer con los chícharos y un poco de sal, 15 minutos; se escurren y se vierten en un tazón con agua con hielo para detener la cocción y reavivar los colores. Claro que los chícharos, como son naturales, se tienen que sacar de las vainas.
Chícharos y zanahorias al natural; sé que hay enlatados y congelados que sacan de apuros, pero la diferencia de calidad y sabor es notable cuando se preparan así. Sólo nos llevará poquito tiempo más y es todo, vale la pena.
Se pican la media cebolla, el cebollín (los rabos de las cebollitas Cambray) y el trocito de jengibre.
Los camarones se pelan y se limpian, que es retirarles el intestino. Esto es fácil, con un corte en el lomo y luego con ayuda de un palillo (mondadientes) salen rápido.

Para cebollín fresco, basta con comprar cebollitas Cambray y cortar los rabos (las cebollitas se reservan y se sancochan en aceite de oliva con un poco de sal y quedan deliciosas hasta como botana).
Hay que tener a la mano la salsa de soya y el ajinomoto.
Bien, en un wok de preferencia y si no en un sartén grande, se calientan los aceites y se fríe primero, el huevo batido con un poco de sal.

Para cuatro tazas de arroz cocido al vapor, dos huevos. Se baten y se fríen en un chorrito de aceite neutro (a mi me gusta de cártamo pero puede ser de maíz o de canola) y un chorrito de aceite de sésamo o ajonjolí. Se fríe al punto deseado y se pasa a un tazón en donde se van colocando los demás ingredientes ya fritos.
Se revuelve y ya que está listo se pasa a un tazón grande en donde se irá poniendo todo lo que se va friendo.
Siguen cebolla, cebollín y jengibre. En cuanto acitronen o se vean transparentes, se sacan y se ponen en el tazón junto con el huevo; luego los chícharos y las zanahorias, previamente escurridos ya del agua de hielo; se sacan y, antes del arroz, se fríen los camarones; se retiran y sigue el arroz.

Después de los huevos se fríen cebolla, cebollín y jengibre al mismo tiempo, se sacan y siguen los chícharos y las zanahorias; se sacan y se fríen los camarones. Todo en el mismo wok.
Se fríe el arroz, si es necesario agregar un poco más de aceite se agrega y ya que luzca brilloso todo, se añade todo lo demás.
Se mezcla muy bien y con cuidado, se sazona con ajinomoto, pimienta y con la salsa de soya. Sólo unos minutitos a que se integren todos los sabores y es todo.

Se fríe el arroz y ya que luzca brilloso, se agrega todo lo que está reservado en el tazón. Se mezcla y se sazona con ajinomoto (sabroseador japonés, le da ese toque), salsa de soya y pimienta.

Si lo va a hacer con champiñones, se rebanan y se fríen en aceite. No se debe añadir sal porque si no sueltan todo su jugo, se deshidratan; y se incorporan al final junto con todo lo demás.

1.- Hay que tener cuidado con la sal porque lleva ajinomoto (glutamato monosódico) y salsa de soya que de por sí son salados, pero la sal que agregué a los chícharos y zanahorias para la cocción y para el huevo, no estuvo de más.
2.- También hay que tener cuidado con el aceite. Se debe poner poquito cada vez porque si no se absorbe de inmediato y quedaría el arroz frito sí, pero aceitoso y no se trata de eso. El aceite de sésamo sólo se pone la primera vez, de manera que es el huevo el que aporta ese toque.
3.- Respecto a las cantidades de arroz. Preparé dos tazas de arroz al vapor que es tan simple como enjuagar el arroz bajo el chorro del agua fría si es posible; se deja orear o secar un poco y mientras se pone a hervir el agua; para dos tazas de arroz, cuatro de agua. En cuanto suelte el hervor se añade de golpe el arroz; hay que esperar a que rompa a hervir de nuevo para bajar el fuego y dejarlo medio tapado sin revolver ni tocar ni nada por unos 20 minutos hasta que el agua se haya consumido totalmente. Debo decir, y me funcionó muy bien, que cocí el arroz un día antes, así que para el día siguiente que lo preparé ya estaba frío y muy fácil de separar.
De las dos tazas de arroz me salieron aproximadamente ocho así que me alcanzó para cocinar dos veces, la primera, como ya dije, lo hice con camarones y la segunda con champiñones. Rinde mucho y muy bien.
4.- Se puede acompañar con la misma salsa de los baozí en este blog o así simplemente, quedó delicioso.
5.- Otras versiones: se pueden añadir apio y jícama finamente picados; pensé que le van bien también espárragos, brócoli y hasta coliflor, repollo o col y brotes de soya o frijol soya y claro, los champiñones u otro tipo de hongos, junto con el camarón; o filete cortado en trocitos (algún tipo de carne de res o ternera); puede ser carne de cerdo y/o pollo; próximamente lo voy a preparar con pulpo, ya les compartiré la foto en Facebook.
6.- Creo que es todo, cualquier duda o inquietud aquí pueden escribirla en los comentarios o en Laurel y su cocina de Facebook, es más fácil que me llegue la notificación.


Así que buen provecho y ¡hasta la próxima!

domingo, 19 de julio de 2015

Kulcha de cilantro y cebolla

La verdad es que desconocía la existencia de este pan rústico, pero viendo videos en You tube en un canal que me gusta mucho, The Bread Kitchen, el de Titli, preparó este pan hindú cuyos ingredientes no nos son desconocidos en absoluto en la cocina mexicana, al contrario. Lo hice junto con la vaca frita (cubana) y el arroz rojo (mexicano) y sí fue bueno para acompañar pero por ejemplo a mi hijo le gustó así, solo; pienso que con jocoque debe saber espectacular y con base en la receta se puede barnizar con mantequilla y cilantro picado y es todo. Con arroz también, luego pensé que podía agregar en el relleno queso Cotija y aceitunas o acompañarlo con panela (queso panela, no piloncillo, por aquello de los regionalismos; ver foto al final de la entrada) en fin, es una masita muy versátil, fácil y barata. Y los panes quedaron muy ricos. Mi amiga Liz me dijo: “Como los huaraches pero con harina de trigo”. Y sí, es algo así por el procedimiento y el relleno así que las posibilidades son muchas. 

Con esta receta completo el compromiso de la semana con un poco de retraso porque nuestra empresa “de clase mundial” nos aplicó prácticamente cuatro días sin energía eléctrica y en mi compu tengo capturadas las fotografías. Va...

Kulcha de cebolla y cilantro. Fotografía: Laura Castro Golarte.

Ingredientes

Para la masa
300 gramos de harina (dos tazas)
½ cucharadita de sal
½ cucharadita de Royal
¼ de cucharadita de bicarbonato de sodio
2 cucharaditas de azúcar
½ taza de leche (125 mililitros)
¼ de taza de yogur (60 gramos)
1 cucharada de mantequilla derretida

Para el relleno
1 cebolla chica
2 chiles serranos
1 cucharada copeteada de cilantro picado
¼ de cucharadita de comino
¼ de cucharadita de sal

Preparación
Se mezclan en un tazón de mediano a grande los ingredientes secos y después primero la leche, luego el yogur y finalmente la mantequilla derretida. Se hace una masa que queda tersa y uniforme. Se deja en el tazón, se tapa con un trapo de cocina limpio y se deja reposar una hora.
Ingredientes para la masa. Fotografías: Laura Castro Golarte.
Masa. Fotografía: Laura Castro Golarte.
Mientras se prepara el relleno: la cebolla, el cilantro y el chile se pican finamente y se revuelven, luego se sazonan con sal y comino molido, se mezcla y se reserva.

Ingredientes para el relleno. Fotografía: Laura Castro Golarte.
Cuando haya pasado la hora de reposo, se pasa la masa a una superficie ligeramente enharinada, se amasa un poco y se corta en seis porciones iguales. Se forman unas bolitas, se extienden con un rodillo como si fueran tortillitas, de unos ocho o diez centímetros de diámetro y se rellenan con una o dos cucharadas del relleno. Se cierra para hacer nuevamente una bolita y ya que se tengan las seis se vuelven a extender con el rodillo. Deben quedar lo más delgadas posible y se cuecen en un comal muy caliente.
La masa se divide en seis, de forman bolitas, se extienden y se rellena cada tortilla con una cucharada generosa. Fotografías: Patricio Alarcón Castro.
Se forman bolitas nuevamente, se extienden lo más delgado posible y se cuecen en un comal caliente ligeramente barnizado con aceite. Fotografías: Patricio Alarcón Castro.
Notas:
Preparé este pan con todos los ingredientes de la receta original, pero la misma Titli da opciones para sustituir, por ejemplo: en lugar de mantequilla se puede usar ghee, una mantequilla clarificada típica de la cocina hindú pero difícil de conseguir; también puede ser aceite de cártamo o de maíz, incluso de oliva, lo cual le daría un toque, creo, mediterráneo.

En cuanto al yogur, ojo, debe ser natural sin sabor ni azúcar porque ahí sí quién sabe qué salga. En las tiendas de autoservicio no lo he encontrado pero en los mercados sí. En el conocido como "tianguis" del Mercado de Abastos, en la parte de afuera, hay un señor que vende variedad de tortillas: de maíz, de harina, raspadas, para taco dorado, tostadas, en fin, pues ahí encontré el yogur sin azúcar, naturalito y muy bueno. Sé que lo venden también en la cremería Atemajac de Brizuela que está en la esquina de las calles 8 de julio y Nueva Galicia, a una cuadra de Av. La Paz.

Quiero agregar aquí una fotografía de panela. En Jalisco decimos panela simplemente pero en otras partes del país, queso panela.  Y en algunos lugares a cualquier cosa le dicen panela, las comerciales son malas, muy malas si ya se han probado las de Jalisco o las de Sonora que son buenísimas. Por otra parte, en países de América Latina panela es piloncillo, así que va la foto para evitar confusiones.

Panela. Fotografía: Laura Castro Golarte.
Y, finalmente, con relación a las medidas, incluí las equivalencias que presenta Titli para facilitar la medición de los ingredientes. 

Espero que les guste, mi hijo ya no quería comer nada más que estos panes y así, solitos, están muy buenos y es un sabor diferente con todo y que la materia prima forma parte de nuestra cocina.

Así que ¡buen provecho y hasta la próxima!
Kulcha con vaca frita a la criolla y arroz rojo. Fotografía: Laura Castro Golarte.

jueves, 9 de julio de 2015

Baozí

Por lo general los adultos sin niños pequeños no ven películas infantiles, aun así preguntaré: ¿alguien vio “Kung Fu Panda”? La uno, sí, creo que ya van en la tercera. Pues si acaso no, al final el panda gigante, que resultó ser el “guerrero dragón”, es entrenado por su maestro (el doblaje en México estuvo a cargo de Pedro Armendáriz Jr. para mayores señas) para soportar el hambre, medir la fortaleza, disciplinarlo. Ya no me acuerdo muy bien de la cinta pero sí de los bollitos por los que se pelea Po con Shifu…  Se me antojaron ¡muchísimo! Y a mi hijo también, así que me propuse aprender a cocinarlos así fuera la cosa más difícil del mundo.

No es la primera vez que algún platillo que sale en películas me es solicitado con insistencia, sucedió también con “Ratatouille” y claro que lo prepararé próximamente para subirlo al blog, lo he cocinado varias veces y no es comida “corriente” como dice la protagonista del film; también quiero hacer el bocadillo cubano de la película “El Chef” y cómo me gustaría preparar el menú de “El festín de Babette”… quizá algún día.

La receta de hoy son esos bollitos de Po, se llaman baozí o steamed pork buns. Los busqué en internet preguntando cómo se llamaba la comida que aparecía al final de la película y no crean que salió a la primera, pero lo conseguí. Luego me tardé porque no tenía la vaporera de bambú, pero ya, para hacerlos con todas las de la ley.

De varios videos y recetas que consulté esta que les comparto fue la que más me gustó y adjuntaré la liga al video correspondiente, está en inglés pero está muy fácil de entender, según yo. Sí valdría la pena que lo vieran sobre todo para saber cómo hacer los molotitos o bollitos, tiene su chiste; haré la descripción sin embargo, ver cómo se hace, puede facilitar la tarea…

Es laboriosa, se lleva aproximadamente dos horas y media toda la preparación hasta que estén listos, pero vale la pena… Va.

Baozí o bollitos de "Kung Fu Panda". Fotografía: Laura Castro Golarte.

La salsa es deliciosa. Fotografía: Laura Castro Golarte.
Ingredientes

De la masa
3 tazas de harina
1 taza de agua tibia
½ cucharadita de sal
1 cucharadita de azúcar
2 cucharaditas de levadura
2 cucharadas de aceite vegetal

Del relleno
400 gramos de carne molida de pierna de cerdo
2 dientes de ajo
1 cucharadita de salsa de soya
1 cucharadita de aceite de ajonjolí
1 taza de cebolla finamente picada
1 ½ tazas de calabacitas finamente picadas
½ taza de zanahoria finamente picada
1 taza de cebollitas de Cambray finamente picadas
2 tazas de champiñones finamente picados
Sal y pimienta al gusto

De la salsa
2/3 de taza de salsa de soya
4 cucharadas de vinagre de manzana
1 cucharada copeteada de ajonjolí tostado
2 chiles serranos
1 chile cuaresmeño (jalapeño crudo)
½ cebolla cortada en cuadros grandes


Preparación
En un tazón grande (puede ser el de la batidora) se mezclan el agua tibia, la sal, el azúcar, las dos cucharadas de aceite y la levadura hasta que ésta se disuelva completamente. Las espátulas facilitan esta tarea.
Se mezclan agua tibia, aceite, sal, azúcar y levadura. Fotografías: Laura Castro Golarte.
Luego se agregan las tres tazas de harina y se empieza a amasar, si es a mano, más o menos unos diez minutos en una superficie ligeramente enharinada; si es en la batidora con el brazo o aspa amasadora, el tiempo se acorta a la mitad.


Se debe disolver la levadura.

Tres tazas de harina.












Esta es el aspa amasadora.
Cuando esté todo integrado se forma una bolita con la masa y se coloca en el mismo tazón cubierto con una capa apenas de aceite. La masa también se unta con aceite y luego se cubre con papel film  o film estirable. Se deja reposar en un lugar tibio hasta que doble su tamaño.

La masa se unta con aceite y se cubre con "papel" film.
Se deja reposar hasta que doble su tamaño.











Mientras, se cortan todas las verduras finamente y se colocan en un tazón grande, se agrega sal y se dejan reposar unos 15 minutos para que se deshidraten un poco.
Las calabacitas primero se cortan
en diagonal.












Luego en julianas.












Finalmente, en cubitos.













Y así todas las demás verduras.
Se mezclan todas las verduras en un tazón, se agrega sal, se revuelve y se dejan reposando tapadas unos 15 minutos para que se deshidraten un poco.
La carne se coloca en un tazón y se mezcla, con ayuda de las manos (es mucho más rápido), con los ajos machacados, la salsa de soya, el aceite de ajonjolí y pimienta. Se reserva.

A la carne se le agregan el ajo machacado, el aceite de ajonjolí, la salsa de soya y la pimienta y se mezcla con las manos, luego se reserva.

Se saca la masa del tazón, se amasa sobre una superficie enharinada, se vuelve a formar la bolita y se deja reposar para que doble otra vez su tamaño.

Las verduras se escurren muy bien (sueltan algo de líquido) y se sofríen en un sartén grande con poco aceite, se añade pimienta y un chorrito de aceite de ajonjolí. Ya que luzcan transparentes se retiran y en el mismo sartén se cocina la carne molida, se agrega poco aceite y un poco del jugo que siguen soltando las verduras.

Se mezclan en un tazón las verduras y la carne de cerdo y está listo el relleno.

Primero se sofríen las verduras, se retiran; y en el mismo sartén se sofríe la carne con un poco de aceite y jugo del que sueltan las verduras. En un tazón se mezclan los dos sofritos y se deja por un lado mientras se trabaja la masa y se prepara la salsa.
La masa se vuelve a poner en la superficie enharinada, se amasa un poco, se divide en dos y luego cada parte en 16 bolitas que se extienden con un rodillo. Deben quedar discos de entre 8 y 10 centímetros de diámetro y el centro debe quedar un poco más grueso para que aguante el relleno.
Se saca la masa de su segundo reposo, se forman 16 bolitas, se cubren para que no se endurezca la masa y se van sacando de una por una conforme se van extendiendo. Cuando se forman los baozí se colocan en capacillos untados con aceite.
Se rellenan con dos cucharadas de la mezcla de carne con verduras y se cierran plisando el borde. En la palma de la mano (izquierda) se sostiene la masa extendida con el relleno y con la otra mano se van haciendo los pliegues hasta cerrar con una especie de “costura”. Se van colocando en capacillos untados con aceite y luego se acomodan en la vaporera. Una vez que estén los 16 acomodados se prende el fuego y se cuentan 20 minutos para que estén listos.
Aquí están crudos todavía.Caben ocho en cada "piso" de la vaporera.
Mientras se cuecen al vapor, se prepara la salsa. Los chiles se rebanan y la cebolla se corta en trozos grandes y se mezclan con todo lo demás en un recipiente que cierre herméticamente.
Ingredientes y elaboración de la salsa.
La salsa quedó deliciosa.


Notas:
Para amasar con batidora sí es necesario disponer del aspa amasadora, si no, no funcionará. En ese caso es mucho mejor usar las manos y tardarnos un poquito más.

En varios videos que he visto para hacer pan, se recomienda que no se revuelva la sal con la levadura que porque “la mata”. Pues en esta receta se mezcla todo y la levadura no “murió”.

Esta es la segunda vez que los preparo y mi esposo me dijo que intentara freírlos (muy pecaminosa propuesta), así hice la mitad y nos gustaron mucho, ahora sí que queda a su gusto; ambas técnicas están garantizadas; la receta original implica cocimiento al vapor; ahora, si decide freírlos, se pueden poner directo en el aceite caliente o después del cocimiento al vapor, quedan mejor formaditos y muy esponjosos por dentro. Fue un buen experimento, salió bien.
Cocidos al vapor.
Fritos.

Creo que es todo así que ¡buen provecho y hasta la próxima!

Enlace al video de Maangchi: Steamed pork buns

Texto y fotografías: Laura Castro Golarte.