Desde hace casi 30 años habíamos tenido la ilusión y el propósito de publicar un libro de recetas de mi mamá, Haydeé Golarte de Castro, conocida por su familia y sus amigas y amigos como Yeyé. Quizá muchas personas recuerden la sección de La Cocina de Yeyé en El Informador. Se publicaba dos o tres veces por semana de1993 a 1997. Cuatro años de recetas e información adicional para complementar las publicaciones.
domingo, 19 de noviembre de 2023
Libro La Cocina de Yeyé
viernes, 16 de junio de 2023
Chilorio
Hooola ¡qué milagro! ¿verdad? Lo cierto es que siempre quiero reavivar el blog o que las entradas fueran más frecuentes pero se ha complicado el trabajo, por fortuna. Hoy que por decreto no se trabaja en Jalisco porque el estado cumple 200 años desde su constitución como libre y soberano, pues tuve una chance, un tiempecillo extra. Y, cosas de la vida, el platillo no es jalisciense pero se consume aquí mucho, aquí en Guadalajara, porque la comunidad sonorense y sinaloense en la zona metropolitana es muy grande.
Chilorio, sí, estilo Sonora; el sinaloense tiene algunas variantes. Escogí el de la tierra de mi mamá, Yeyé, por eso, en primer lugar y, en segundo, tiene menos calorías que el sinaloense que incluye jugo de naranja. Y bueno, retomo el espíritu original del blog: hacer todo desde cero y no recurrir a alimentos preparados. En el caso del chilorio se vende en latas y sobres.
Es un guisado fácil, económico y muy versátil. Se pueden hacer burritos, taquitos, lonches o tortas (bocadillos pues, por aquello de la internacionalidad), chilorio con huevo para desayunar, tostadas, puede ser relleno para tamales incluso y sándwiches.
Tomé la receta de un canal que no conocía. No es nuevo pero me ha gustado mucho, se llama La herencia de las viudas y sólo hice algunos ligeros cambios en la receta (menos orégano y la carne la cocí en olla de presión). Va la receta:
Ingredientes
Para cocer la carne
1 kilo de pierna de cerdo
1 kilo de espaldilla
1 chile California o Anaheim fresco
3 hojas de laurel
1/2 cebolla
2 cabezas de ajo
Sal
Para el adobo
25 chiles guajillo (también se conocen como mirasol)
3 dientes de ajo grandes
1/2 taza de vinagre
2 tazas del caldo donde se coció la carne, colado
2 cucharadas de guisar de manteca de puerco
Para sazonar
1 cucharada de pimientas negras
1 cucharada de cominos
1 cucharada de semillas de cilantro o coriandro
7 clavos
1/2 cucharada de orégano seco
Sal de grano
Preparación
Se pone a cocer, sin tapar la olla, con la cebolla, las cabezas de ajo, el chile verde (California), sal y laurel.
Cuando suelte la espuma, algo sale siempre, casi siempre, se retira y se deja hirviendo un rato más hasta que se consuma un poco de agua y entonces sí se tapa y se cuece en la olla de presión. Media hora después de que "baila" el pivote.
Mientras se cuece la carne, los chiles
guajillo se remojan en agua a temperatura ambiente. Nada más se les
quita el tallo. No hay que limpiarlos porque el adobo, ya que está listo, se
cuela. Cuando la carne esté cocida, se fríe en un sartén en manteca de puerco; no es necesario deshebrarla, al revolverla mientras se fríe en la manteca se deshebra sola; se licuan los chiles, con las dos tazas de caldo, el vinagre y los
dientes de ajo. Se cuela sobre la carne y se va revolviendo todo hasta que la
carne esté completamente impregnada con el chile colorado.
Cuando la carne luzca como se aprecia en la foto, se agregan los condimentos que previamente se muelen en el molcajete. De lo que resulte, bien mezclados todos, se añaden a la carne dos cucharaditas, un poco de sal y, al final, media cucharada de orégano seco. Se sofríe un ratito más para que se impregnen todos los sabores y eso es todo.
¡Buen provecho!
Notas:
1.- Primero pensé que era mucha pimienta, comino y coriandro y sí, porque realmente no se le pone todo a la carne, no a estas cantidades, lo que me sobró lo guardé en un especiero, me alcanza por lo menos para otra vez. Los molí en el molcajete como se aprecia en la siguiente foto:
3.- La manteca se derrite y calienta en un sartén grande, usé un wok que resiste altas temperaturas y quedó súper bien. Y tiene que ser manteca para que sepa a chilorio, si no, quedaría como cualquier otro guisado.
4.- La receta rinde mucho, así que se puede almacenar en botes de medio litro y congelar. Es de esas comidas que sacan de apuros.
5.- Ahora sí, a preparar burritos, tortas, tostadas, chilorio con huevo, taquitos... en fin.
lunes, 1 de agosto de 2022
Cocido de res
Estamos en pleno verano y temporada de lluvias y aunque ahorita, al menos en Guadalajara, tenemos una brevísima tregua (de seguro lloverá hoy), se antojan caldos calientitos. Este es un platillo de la cocina mexicana, de siempre. Y no es de las comidas que en un estado y otro se pelean el origen. Se prepara en todo el país, de toda la vida y varía, no digo de una ciudad a otra, de una familia a otra. Hay a quienes les gusta con espinazo o con pura maciza o con chambarete con tuétano, o con platanito y tuétano aparte y así. Cuestión de gustos.
Y luego, también hay diferencias en las verduras y leguminosas: con o sin garbanzo, con o sin ejote, con o sin repollo o col, en fin, pero es siempre un caldo reconstituyente, una comida completa y muy rendidora. No puedo decir que económica porque el precio de la carne de res está por los cielos y pues con las verduras, rinde, rinde bien.
El tuétano por favor, manjar delicioso, resulta que no es dañino y pues, que yo sepa, nadie come tuétano en exceso ni todos los días o algo por el estilo que comprometa la salud, así que, de vez en cuando y poquito, para disfrutar, no pasa nada.
Sin más preámbulos, pensando sobre todo en cocineras primerizas, es la cosa más sencilla de preparar. Laboriosa sí, pero el resultado vale la pena.
| Cocido de res, un platillo de la cocina mexicana, de siempre, resultado de fusiones centenarias. |
Ingredientes
1.5 kilos de carne para cocido (yo pedí platanito y maciza y en la carnicería me regalaron el tuétano)
3 o 4 hojitas de laurel
10 pimientas negras enteras
1 cabeza de ajos, chica
Sal al gusto
1 trozo de cebolla
2 papas grandes
2 zanahorias grandes
2 calabacitas grandes
2 chayotes
1 elote cortado en tres o cuatro trozos
1 trozo de repollo
Preparación
La carne se enjuaga y se pone a cocer con el trozo de cebolla, las pimientas, el laurel, la cabeza de ajos, sal y abundante agua. Antes de tapar la olla de presión, cuando suelte el hervor, hay que retirar la espuma. Se agregan los trozos de elote y se tapa la olla. Si es de presión, en cuanto el pivote empiece a bailar o a hacer algún tipo de ruido (me refiero a las ollas más modernas) se baja el fuego y se cuentan 45 minutos.
Mientras, queda tiempo suficiente para pelar y cortar las verduras.
sábado, 13 de noviembre de 2021
Costillitas agridulces
¡Milagro! La verdad es que extrañaba compartir recetas en este espacio. No sé si les pase pero con frecuencia lo uso como recetario porque está a la mano y las recetas publicadas, no todas claro, las preparo con frecuencia, como las tortitas de carne molida o los chiles rellenos con salsa de champiñones; el teppanyaki y el caldo de queso también los cocino muy seguido. Esta receta la preparé hace tiempo pero no había tenido oportunidad de compartirla. Son costillitas agridulces y está en al libro de La Cocina de Yeyé. Es un platillo económico y, en realidad, muy fácil de hacer.
Se puede servir como platillo principal acompañado de arroz al vapor o como botana para compartir con la familia o con amigos. Ya verán.
Ingredientes
1 kilo de costillitas de cerdo
½ taza de salsa de soya
1 cucharada de jengibre rallado
1 lata de piña en rebanadas
1 chorrito de vinagre
1 cucharadita de azúcar
2 ramas de apio picado
½ jícama cortada en cubos
2 cucharadas rasas de fécula de maíz
Aceite para freír, el necesario
Arroz al vapor para acompañar.
Preparación
Primero se enjuaga el arroz y se deja escurriendo hasta que casi se seque. La receta para hacerlo está en esta entrada, es muy fácil: Arroz al vapor.
Las costillitas se cortan en trozos chicos, se le pueden pedir así al carnicero de una vez; y se marinan en la salsa de soya durante media hora, mientras, se pican la piña, la jícama y el apio; y se ralla el jengibre.
Apenas escurridas, las costillitas se fríen en aceite muy caliente para que se sellen y después se baja el fuego para que se cuezan muy bien y queden doraditas.
Se añade el jengibre rallado, el jugo de la piña, el vinagre, el azúcar, la piña picada, la jícama y el apio; se deja hervir hasta que el apio esté cocido.
Se incorpora la fécula de maíz revolviendo constantemente para que no se formen grumos y se sirven acompañadas con arroz al vapor.
miércoles, 30 de diciembre de 2020
Pan de cazón
He visto esta receta en cuanto recetario de cocina mexicana ha caído en mis manos, especialmente yucateca, pero nunca me había llamado la atención hacerla, de hecho, ni leerla, así que no tenía idea. Un buen día se apareció Pedro con unos filetes de cazón congelados, pero durmieron el sueño de los justos en el congelador por mucho tiempo hasta que llegó el momento de prepararlos de algún modo. Primero los hice a la mantequilla y nos gustó mucho. El cazón no tiene un sabor muy fuerte, la textura es delicada y no trae nada de espinas así fileteado.
Como si lo hubiese solicitado, en un programa de El Gourmet, “Abuelita
linda” creo, la señora preparó pan de cazón y entonces pensé que no era tan
difícil y lo podría hacer. Busqué en uno de mis libros y ahí estaba la receta,
esperándome, así que, con más cazón en el congelador, prácticamente tenía todos
los ingredientes, sólo me faltaba el chile habanero y se resolvió pronto. El
platillo llegó para quedarse, a Pedro le encanta y quiere que lo prepare cada
rato. Es laborioso, pero vale la pena y si nos organizamos bien, en menos que lo
cuento, está listo. Recomendable, como siempre, leer primero toda la receta para
revisar si tenemos todos los ingredientes y para hacer las preparaciones
previas.
Ya le metí mano a la receta y sí, quedó mejor. Voy a
compartir foto de la portada del libro porque, como casi siempre sucede, en
todos los recetarios el mismo platillo tiene variantes. La receta que me sirvió
de base es del Gran Libro de la Cocina Mexicana, si lo encuentran, recomiendo
que lo adquieran, todo lo que he hecho de ahí sale rico. Y si ya lo tienen ¡felicidades!
Ingredientes
Para el pan de cazón
½ kilo de filetes de cazón
3 hojas de laurel
4 dientes de ajo (2 enteros y 2 sin el brote y machacados)
¼ de cebolla
1 cucharada de aceite
½ taza de cebolla picada
¾ de kilo de jitomate (tomate rojo) picado
2½ cucharadas de epazote picado
1 cucharada de orégano seco
Sal y pimienta recién molida
12 tortillas de maíz
Frijoles negros refritos
Aceite el necesario
Para las cebollas con habanero en escabeche
2 cucharadas de aceite
2 cebollas moradas grandes, fileteadas
2 dientes de ajo
3 o 4 chiles habaneros rebanados
½ taza de vinagre de vino blanco
¾ de taza de agua
3 hojas de laurel
1 ramita de tomillo fresco
1 ramita de mejorana fresca
½ cucharada de orégano seco
½ cucharada de sal
½ cucharadita de pimienta recién molida
Preparación
Con todo picado y a la mano, lo primero es poner a cocer el
pescado en agua hirviendo con una hoja de laurel, dos ajos enteros, el cuarto de
cebolla y sal. Se cuece a fuego alto por unos 20 minutos, se apaga y se
reserva.
En un sartén grande se calienta la cucharada de aceite y se
sofríen la cebolla picada y los ajos machacados. Cuando acitronen (que se vean transparentes
o translúcidos) se añade el jitomate picado y se baja un poco el fuego. Cuando
el jitomate cambie de color, se agregan, el epazote, las dos hojas de laurel
restantes, el orégano, sal y pimienta. Se baja el fuego, se tapa y se deja así
por dos o tres minutos.
El pescado se escurre, se reserva un poco del caldo y los
filetes se desmenuzan finamente. Se incorpora el pescado a la salsa de jitomate
Si está medio seco el guisado (a veces pasa si el jitomate no está muy jugoso)
se agrega poco a poco caldo de la cocción del cazón, poco a poco y no mucho. Se
mezcla todo muy bien, se rectifica de sazón, se tapa y se deja a fuego medio
bajo por cinco minutos. Hay que revolver de vez en cuando y, si es necesario,
añadir más caldo.
Para servir, se fríen las tortillas, no deben quedar duras, nada más se suavizan y se les levanta el cuerito. Se rellenan con frijoles negros refritos, se cubren con guisado de cazón y con el escabeche de cebollas y habaneros.
Se empalman tres o cuatro tortillas por comensal, ya
preparadas ¡y buen provecho!
1.- Puede ser más cazón, en este caso el medio kilo fue
equivalente a cuatro filetes delgados, pero de buen tamaño. La receta rinde
para tres o cuatro personas, dependiendo del apetito. Nosotros, que somos tres,
por lo general no acompañamos con nada más así que salen cuatro por persona.
Quizá se podría acompañar con una ensalada de lechuga y aguacate o arroz rojo o
blanco. También se puede servir como entrada o aperitivo, uno o dos por persona
y rinde más.
2.- Los tres cuartos de jitomate (usé saladet o guaje)
equivalen a seis o siete piezas. Si lo quieren más fino, se puede pelar,
retirar las semillas y cortar en cuadritos finos (concassé).
3.- Si no hay epazote fresco se puede sustituir por seco,
sólo hay que poner poco menos cantidad porque el sabor se concentra.
4.- El vinagre del escabeche puede ser cualquiera, no necesariamente
de vino blanco, claro que queda mejor, más fino. Alguna vez lo preparé con
vinagre blanco tal cual y supo muy rico de todos modos.
5.- Hice cambios en tres cosas: añadí los habaneros al
escabeche y caldo de pescado al guisado porque se resecó mucho. En cuanto a la presentación,
en lugar de servirlos por separado como los panuchos yucatecos según la receta
del Gran Libro, los dispuse como pan de cazón, tal cual. Como agregué
los habaneros al escabeche, ya no incluí los jalapeños en vinagre.
6.- Tomillo y mejorana también se pueden sustituir por las
mismas hierbas, pero secas.
7.- Con frijoles negros sabe mejor, pero si no tienen, con frijoles
peruanos o pintos está bien, flor de mayo o de junio, no importa, nada más que
estén bien refritos. En las fotos que agrego para esta receta, se aprecia que
usé frijoles peruanos.
8.- Usé aceite de cártamo para todo.
9.- Por lo general queda escabeche de habaneros y cebolla morada, se guarda en un frasco y es un aderezo o salsa buenísima para otras comidas, muy picosa, eso sí, pero deliciosa.
LO PROMETIDO ES DEUDA
Perdón, me tardé. Aquí está la portada del libro:
domingo, 24 de mayo de 2020
Teppanyaki de res y camarón
Fe de erratas: En la publicación original escribí que era cocina china y pues no, un asiduo lector me corrigió y me dijo que era japonesa. Corrijo entonces y ofrezco disculpas.
| El arroz se enjuaga muy bien y se deja escurriendo; y la coliflor cortada en ramitos se pone a cocer con poca sal y una estrellita de anís. |
| Las zanahorias y las calabacitas se cortan sesgadas; la cebolla y el pimiento en cuadros y tanto la coliflor y el brócoli en ramitos. |
| Cortes de la carne y el camarón. |
| Se pone a hervir agua, se agrega el arroz de golpe, se acomoda, se tapa y se deja de 20 a 25 minutos a fuego bajo, lo más bajo. Y así se ve cuando está listo. |
| Aceites de la receta, ingredientes de la salsa, el ajonjolí tostado y la salsa teppanyaki ya licuada. |
domingo, 19 de abril de 2020
Tacos de carnitas
Pues resulta que un buen día dí con un canal que se llama La Capital, esto en YouTube, con un chavo que le entra a la cocina sin miedo, no parece que sea chef, pero todo lo que hace lo emprende con mucha seguridad y prueba con un estilazo que todo se antoja. Como me suscribí a su canal me empezaron a llegar notificaciones y, bueno, no se puede hacer todo, pero cuando subió el video de las carnitas, no pensaba en otra cosa más que en hacerlas.
Por fin, después de mucho buscar, di con un proveedor de cortes poco comunes gracias a la recomendación de un sobrino, y las preparé por primera vez hace ya más de un año. Quedaron deliciosas. Lo que les diga es poco. La receta de Óscar Meza, el de La Capital, es una garantía y la verdad es que no hice mayores cambios. Sólo agregué salsas al gusto de la familia. Ah, perdón, debo decir que él hizo un cazo con el pork belly y lo presentó de tres maneras, oriental, con puré de papa y en tacos de carnitas. Yo no me entretuve en las dos primeras. A los tacos directo. Aquí la liga para que lo chequen: Carnitas de Pork Belly/La Capital.
Ahora, en plena cuarentena, mi hijo me dijo que tenía antojo de tacos de pork belly, cuya traducción literal es panza de cerdo. Así que nos dimos a la tarea de conseguir el corte y hasta eso que ahora fue rápido, al parecer ya se está solicitando más tanto en lo particular como en restaurantes de manera que no es difícil de conseguir y, sobre todo, no es caro.
| Carnitas de pork belly. |
2 o 2.5 kilos de pork belly
Guarnición
| Derretí la manteca en un cazo de cobre que tiene capacidad para ocho litros. Para las cantidades que hice me parece el tamaño perfecto. |