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miércoles, 26 de diciembre de 2018

Pavo navideño


Bueno, bueno, la verdad es que estoy muy contenta porque discurrí combinar dos técnicas para cocinar el pavo y quedó de súper lujo, el mejor pavo que he comido en mi vida y yo creo que mi mamá (Yeyé) y maestra de cocina, estaría muy orgullosa.
Durante años preparé el pavo con su receta y no había pierde: inyectado y embadurnado con mantequilla sazonada quedaba siempre delicioso; pero luego vi recetas en YouTube y en el Canal de Cocina donde el ave se sumerge en un caldo tipo salmuera con el propósito, dicen, de que la carne quede jugosa. En todos los casos, los chefs y cocineras que escuché aseguran que con eso no es necesario inyectar el guajolote.
Pues pensé que si usaba las dos técnicas quedaría mucho mejor porque la inyección no sólo es para suavizar, según entiendo, sino para agregar sabor. Aquí fue donde dudé un poco porque el jugo de piña que lleva es precisamente para ablandar la carne y entonces Pedro me insistió en que lo hiciera como había pensado, porque su mamá, mi querida Peaches, lo hacía también sumergiendo el pavo en un líquido preparado.
El experimento resultó muy bien, todo un éxito el sabor y la consistencia del pavo y el gravy, bueno, delicioso con todos los olores y sabores que se integraron en una combinación perfecta. Pasaron muchos meses, lo sé, pero aquí está esta receta especial para que lo preparen en la Noche Vieja o cuando ustedes quieran. Va.

Pavo navideño.


Ingredientes
1 pavo de 6.5 kilos al natural

Para la primera marinada
4 litros de agua
2 tazas de sal fina
½ taza de azúcar
1 cucharadita de tomillo
1 ramito de perejil
1 limón grande, el jugo

Para la segunda marinada
400 gramos de mantequilla suavizada (OJO: margarina no)
5 cucharaditas de sal marina
1 cucharadita de pimienta recién molida
5 dientes de ajo grandes, machacados (sin el brote)
1 litro de jugo de piña
1 botella de vino blanco

Para el gravy
El jugo de la cocción
1 cucharada de guisar, de harina
1 cucharada de cátsup
1 cucharada de salsa inglesa

Preparación

Del pavo
Se prepara la primera marinada: En una olla se vierte el agua y se añaden sal, azúcar, hierbas y el jugo de limón. Se deja en el fuego hasta que hierva, se apaga y se usa hasta que se enfría totalmente. Lo preparé la noche del sábado 22 de diciembre. A la mañana siguiente, muy temprano, el pavo se saca del empaque, se enjuaga, se retiran las menudencias y se coloca con la pechuga hacia abajo junto con el pescuezo en el fondo de una tina o bandeja grande y honda que quepa en el refrigerador.
Se baña con el caldo que se preparó la noche anterior y se cubre totalmente con más agua. Se tapa con plástico y se introduce en el refrigerador para que repose todo el día, por lo menos ocho horas, pero pueden ser hasta doce o catorce. Por ejemplo, si se bañó a las siete de la mañana, se puede dejar hasta las nueve de la noche.
En ese momento, se saca, se tira el líquido y las hierbas de olor, se pasa a una bandeja de horno extendida para secarlo muy bien con papel de cocina, por todos lados. Seco, seco, seco, porque si no, la mantequilla no se adherirá o costará mucho trabajo.
Aquí el pavo está recién salido del baño de la primera marinada. En las patas se alcanza a apreciar un plástico que las une,  ese se retira completamente. También corté piel excedente en la parte de la cabeza. Y en primer plano está el pescuezo que también se marinó. Es el momento del secado.
La mantequilla suavizada se coloca en un tazón, se agregan la sal, la pimienta y los ajos machacados, se mezcla todo muy bien con un tenedor y es hora de embadurnar el pavo. Primero se separa la piel de las pechugas con mucho cuidado para que no se rompa, de abajo para arriba, y después de la cabeza para abajo, son distintas capas.
Se toma un buen trozo de mantequilla sazonada con las manos se hace una bola y se desparrama entre la piel  y la pechuga, igual, desde abajo y desde arriba. La mantequilla que queda se unta toda por fuera: piernas, alas, el pescuezo y la pechuga.

Aquí ya está en la charola para hornear, en la segunda marinada, es decir, la mantequilla sazonada y la inyección de jugo de piña y vino blanco.
El pavo se pasa a la charola en la que se va a hornear. Luego se hace una mezcla con la mitad del jugo de piña y tres cuartos de vino blanco y se inyecta todo el pavo. Se deja así toda la noche.
Inyectado y cubierto con mantequilla sazonada con sal, pimienta y ajos. 
El 24 de diciembre en la mañana se mete el pavo en una bolsa para hornear de buena calidad. Hay que seguir las instrucciones pero por lo general se agrega una cucharada de harina a la bolsa y se esparce muy bien, luego se introduce el guajolote con todo y los jugos y la mantequilla, se cierra y se hacen cortes para que la bolsa no se infle. Se mete al  horno precalentado a 170º C y se sube la temperatura hasta 230/250º C para que el pavo esté listo, este en particular que pesó 6.580 kilos, en cuatro horas, cuando mucho cuatro horas y media (ver Notas).

Pavo al horno, debidamente embolsado. Compren una bolsa para horno de buena calidad. Esta que aparece en la foto, no lo es y por eso no se doró el pavo.
Hay que revisar de vez en cuanto. Más o menos a la mitad del tiempo se añaden el resto del jugo de piña y del vino blanco directo en la charola.
A las tres horas y a partir de ese momento si es necesario, con mucho cuidado se introduce el termómetro en la parte más gruesa de la pechuga sin llegar a tocar el hueso. Cuando el termómetro marque 74º C (esto sí fue exacto) el pavo está listo.
Se saca del horno, se retira la bolsa y el líquido en el fondo de la charola se pasa a una jarra para preparar el gravy.

Del gravy
En un sartén grande y hondo se dora la harina. Se revuelve constantemente hasta que cambie de color y no huela como si estuviera cruda. 
Una cucharada de guisar de harina, se dora en un sartén así directo, sin aceite ni nada. El jugo del pavo ya tiene grasa, la propia del ave y la mantequilla de la segunda marinada.
Con ayuda de un colador se agrega poco a poco el jugo de la cocción sin dejar de revolver para que no se hagan grumos. Se puede usar un batidor de globo. Hay de plástico, para no dañar sartenes con teflón.
Con un batidor de globo se incorpora poco a poco el jugo del pavo con la harina. Sin dejar de mover para que no se hagan grumos. Cuando se haya integrado todo el jugo de la cocción, se sazona con la salsa inglesa y la cátsup.
Cuando se incorporó el jugo del pavo, se añade una cucharada de cátsup, la de salsa inglesa y se rectifica de sazón. Si espesa demasiado se puede añadir más jugo de piña y/o más vino blanco. En este caso no fue necesario.
Así quedó el gravy.

Y es todo. Laborioso ciertamente, se lleva varios días, pero vale la pena y bueno, se prepara una vez al año, cuando mucho dos. Se rebana o se deshebra (así de suave queda), se acompaña con rebanadas de jalea de arándanos (cranberry), papas al horno y ensalada navideña.

Se alcanza a apreciar lo jugoso que quedó el pavo, la pimienta recién molida que le dio un toque espectacular. Este pavo se rebanó y se sirvió bañado con el gravy. Delicioso en verdad.
El experimento funcionó y puedo decir que esta receta es de Laurel y su cocina con aportaciones de mi mamá (La Cocina de Yeyé), de Pedro, mi suegra Peaches y de Marisolpink. Gracias.
Hasta la próxima ¡buen provecho! ¡Feliz Navidad! y ¡Próspero 2019!

Notas:
1.- El descongelado es muy importante. Algunas marcas incluyen una tabla y se deja en el refrigerador según el peso. Por ejemplo, para este pavo de seis kilos y medio fue necesario bajarlo del congelador y dejarlo en una charola adentro del refrigerador durante tres días y quedó muy bien.
2.- Hay que poner mucha atención en los tiempos de cocción y en nuestra estufa. Resulta que en varios libros y páginas se recomienda cocer el pavo a 163º Celsius y es fácil encontrar tablas de tiempos de cocción con base en el peso del guajolote; en el empaque del pavo venía una. Seguí al pie de la letra esta indicación (en otras ocasiones no tomaba el tiempo porque vendían unos pavos con un pivote que saltaba en cuanto estaba listo, pero hace por lo menos tres años que no los he vuelto a ver, quién sabe qué pasó, como que los sacaron del mercado) muy confiada porque además me compré un termómetro para verificar. Debo decir que mi estufa es prácticamente nueva y no había usado mucho el horno. La cuestión es que pasaron casi las cuatro horas y cuarto recomendadas a 163º C y el pavo, como si nada, la mantequilla derretida y ya. Aparte, como en otras ocasiones, usé una bolsa para hornear que resultó de lo más chafa (de mala calidad, pues) y no se doraba y no se doraba. Cuando llevaba tres horas aumenté la temperatura a 230/250º C y pasaba el tiempo y nada. Quitamos la bolsa y no se doraba pero ya era demasiado tiempo, más de seis horas. Usé el termómetro y me dio la temperatura que indica que el pavo está cocido (74º C). Lo dejé diez minutos más a 260º C, no se doró nunca pero lo sacamos porque ya era momento de preparar el gravy.
Creo que no se doró porque cambié de marca de bolsa para hornear.
3.- El caldo lo preparé la noche anterior para que en la mañana estuviera frío.
4.- El pavo voló, literal y, pues, debo la foto final del platillo ya servido y también del pavo durante la primera marinada.
5.- A la cena asistimos casi 30 personas y bueno, efectivamente era mucha comida, pero alcanzó para hacer tortas al día siguiente.


miércoles, 28 de junio de 2017

Roast beef a las tres mostazas, puré de papa y pan casero

Por fin llegó el día. Se me fue medio año pero vuelvo con tres recetas, bueno dos, porque el puré es facilísimo, aunque también haré la descripción. De acuerdo a lo que solicitaron casi todos en Facebook, será roast beef la receta de hoy y aprovecho para incluir, una vez más, sigo insistiendo, una receta de pan casero.
Sobre el roast beef tengo algunas recomendaciones y la primera y más importante, es que se solicite la carne al carnicero directamente y no por teléfono. Cometí ese error y el trozo de peinecillo me lo entregaron amarrado sí, como debe ser cuando se pide para roast beef, pero me dieron un corte con muchísima grasa por fuera y ¡por dentro! de manera que no resultó para comerlo frío como cuando lo hice la primera vez. La foto que compartí en la fan page de Laurel y su cocina hace tiempo, cuando hice la encuesta, corresponde al primer roast beef que cociné y del que perdí las fotos en alguna descarga inconsciente; por eso lo volví a hacer.
Con el sabor no hay pierde así que la receta está garantizada pero mucho cuidado con el corte, se trata de estar presentes y solicitar al carnicero que la pieza esté muy limpia, si acaso con una cobertura ligera de grasa para que no quede muy seco, ahora sí que ni tanto que queme al santo ni tanto que no lo alumbre.
Es una comida que se prepara rápido en realidad y es muy práctica y versátil. Se puede servir el mismo día del cocinado en rebanadas, en el punto que le guste a la familia, acompañada de puré de papa o papás fritas y/o ensalada, más un gravy que sale de los mismos jugos y grasa de la carne. Respecto al punto, al final incluiré una tabla de los tiempos aproximados.
Ya frío se puede usar como jamón para hacer tortas (lonches o baguettes) o sándwiches. Se puede enrollar como si fueran carnes frías y se sirve en un plato con quesos; o se recalienta y se sirve como el primer día.
Y el pan, bueno, todavía el aroma impregna la casa. De todos los intentos, creo que este es el que mejor me ha quedado.

Roast beef listo para servir. Elegí una parte del centro de la pieza en donde no había tanta grasa. Aquí se aprecia lo que se conoce como marmoleado y es muy bueno, pero en los extremos del corte, reitero, había mucha grasa. El punto quedó perfecto.

Roast beef

Ingredientes

2.3 kilos de peinecillo o cuete en una pieza
2 cucharaditas copeteadas de mostaza americana
2 cucharaditas copeteadas de mostaza antigua
2 cucharaditas copeteadas de mostaza de Dijon
Aceite de oliva o de aguacate, el necesario
Sal y pimienta recién molida

Preparación

Se mezclan las tres mostazas en un recipiente. La pieza de carne se coloca en un plato o una tabla de plástico y se embadurna por todos lados con aceite, ligeramente. Luego se cubre con la mezcla de mostazas. Esto se puede hacer con la ayuda de un pincel o brocha de cocina. Después se salpimienta.

En la primera fotografía se aprecia el corte, con mucha grasa en la parte superior. De haber estado presente en la carnicería en lugar de solicitarlo para entrega a domicilio, hubiera pedido que retiraran buena parte de esa grasa o que me dieran un corte magro de plano. En la siguiente imagen aparecen las mostazas ya mezcladas, sal y pimienta. Después la carne salpimentada y luego  embadurnada con aceite de aguacate.

El peinecillo cubierto totalmente con la mezcla de mostazas: americana, antigua y de Dijon.
En un sartén se calienta aceite a fuego alto y cuando esté listo, se dora ahí el trozo de carne por todos lados. Dorado al gusto. Se prende el horno a 200 grados Celsius. Es importante que el aceite esté muy caliente para que la carne se contraiga al contacto con el calor y conserve sus jugos.


Ya que esté bien sellada por todos lados, se pasa a una charola para horno y se mete. Los primeros 15 minutos se deja a 200 grados y después se baja la temperatura a 180 grados. Los dos kilos 300 de esta receta los dejé 45 minutos más a partir de la reducción en la temperatura, es decir, en total se deja una hora: 15 minutos a 200 grados y 45 minutos a 180 grados.

Estuvo una hora en el horno en total; puede estar menos o más dependiendo del punto que se desee.
Se saca del horno y se deja reposar unos 15 minutos antes de rebanar y servir.


Tiempo
Temperatura
Punto

0

Los primeros quince minutos se deja a 200º Celsius




1

15 minutos por cada kilo
49 a 54º C
Poco hecha, roja o rare
2


17-18 minutos por cada kilo


60 a 66º C


Término medio, al punto o medium
3

20-22 minutos por cada kilo

70 a 76º C

Tres cuartos, bien hecho o well done

Recién salido del horno. Se retira el hilo y se rebana.

Puré de papa

Ingredientes

6 papas medianas o tres grandes
½ barrita de mantequilla
1/3 de taza de leche evaporada
Sal y pimienta

Preparación

Las papas se pelan y se cuecen en poca agua con sal. Ya que están bien cocidas se escurren y se regresan a la ollita en donde se cocieron. Con el fuego apagado, se agregan los demás ingredientes. Se machacan con el mismo utensilio para machacar frijoles. Se rectifica de sal y es todo.
La leche más que medida exacta es al tanteo para que el puré quede de la consistencia deseada.

Pan casero
 
Pan casero con aceite de aguacate.
Ingredientes

4 tazas de harina
1½ tazas de agua tibia
1 sobre de levadura seca (11 gramos)
1 cucharadita de sal
1 cucharada de azúcar
3 cucharadas de aceite de aguacate
1 cucharada de mantequilla derretida

Preparación

Estos son todos los ingredientes: harina, azúcar, sal, levadura, agua y aceite.
El agua se tibia en el microondas. La taza y media la puse 30 segundos y con eso suficiente, pero varía de un horno a otro y también la altura sobre el nivel del mar influye.
En un tazón pequeño se mezclan parte del agua, la levadura y el azúcar. Se revuelve con una cuchara o con un batidor de globo hasta que se disuelvan los ingredientes secos. Y se reserva.

Se disuelven en poquita agua de la ya medida, el azúcar y la levadura. En un tazón aparte se vierte el resto del agua, el aceite, la mezcla de levadura y azúcar y unas cuatro cucharadas copeteadas de harina. Se deja reposar tapado por 20 minutos.
En un tazón más grande se vierte el resto del agua, la mezcla de levadura, el aceite y unas cuatro cucharadas de la harina ya medida. Se revuelve todo muy bien y se deja reposar, tapado con una servilleta de cocina limpia, por 20 minutos.

La primera mezcla en reposo de 20 minutos.

Pura vida.

Una vez transcurrido el tiempo, se agrega el resto de la harina y la sal y se amasa con las manos, todo en el tazón y luego se pasa a una superficie plana para amasar por unos dos minutos cuando mucho, lo suficiente para que quede una masa tersa que sea posible moldear en forma de bola.

Luego del reposo de 20 minutos se agrega el resto de la harina, la sal, se amasa y se forma una bola que se deja reposando tapada, por 30 minutos.
Se tapa con el mismo paño y se deja reposar media hora. Mientras, un comal o charola para horno se unta con aceite, lo mismo que un tazón refractario grande.
Al pasar los 30 minutos se embadurnan las manos con aceite y se amasa el pan para sacar el aire, poco, se le da forma de bola, se coloca en el comal, se le hacen dos cortes y se tapa con el tazón. Se mete al horno frío y se enciende a 180 grados Celsius. 

En la primera imagen se aprecia cómo quedó después del reposo de media hora. Amasé hasta que me quedó una bolita tersa, ni dos minutos, y le hice dos cortes como se aprecia en la foto. Luego corté y metí al horno en el comal engrasado y tapado con el tazón refractario engrasado con aceite también.
Lo dejé hora y media en el horno. Se doró muy bien de abajo pero quedó descolorido así que lo saqué, lo barnicé con mantequilla y lo metí por 10 minutos más. Antes sólo le había espolvoreado harina para que tuviera un toque rústico.

Quedó buenísimo.


NOTAS:
1.- Copeteado es lo contrario a raso, es decir, cucharadas o cucharaditas sobradas de mostaza. No sobró.
2.- Con el tiempo de cocción que le di a la carne y es posible apreciar en las fotografías, quedó muy roja, y si no les gusta tan roja o tan poco hecha, pasan las rebanadas por el sartén caliente, sin añadir aceite, hasta que quede en el punto de su preferencia.
3.- En los ingredientes del Roast beef dice “aceite de oliva o de aguacate”. Me pasó lo mismo, no tenía de oliva y usé de aguacate, le imprimió un sabor delicado muy rico, lo mismo que al pan. El pan quedó de campeonato.
4.- Con algunos cambios personales, la receta del Roast beef (hay decenas en internet especialmente en YouTube) la preparé con base en un video de Samantha Vallejo-Nágera. Sólo suprimí las alcaparras y las cebollitas Cambray y bueno, el aceite. La pieza de carne también es distinta. Eso sí, en el video de Samantha se incluyen dos recetas más. Sobre el corte aprovecho para decir que los que se recomiendan para roast beef son, además del peinecillo, cuete y filete (solomillo) entre los principales. Lomo de vaca dice la chef.
5.- El puré de papa lo preparo casi siempre con leche normal (usamos baja en grasa) pero no tenía, así que usé leche evaporada y bueno, quedó delicioso. 
6.- El puré lo he hecho así toda la vida así que la receta debe ser de mi mamá, Yeyé.
7.- Y la del pan casero, con el cambio en el aceite y los tiempos, la tomé de una youtuber española que se llama Anna recetasfáciles. A ella se le doró muy bien, muy parejito y a mi no, pero de sabor quedó delicioso.


Hasta aquí notas y comentarios y sólo me queda pedirles que si preparan cualesquiera de las recetas del blog compartan aquí o en Facebook. Hasta la próxima y ¡buen provecho!